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martes, 9 de diciembre de 2014

De tu autoría: Perdidos en un mundo de odio - Anónimo

"Si tu me haces daño tomaré odio y venganza y te haré daño a ti. Si te hago daño alguno de los tuyos tomará venganza y me hará daño a mí. Y si uno de los tuyos me hace daño a mí alguno de los míos tomará venganza y le hará daño a él.

Así es como se va propagando el odio, el caos, las tragedias, las divisiones, y la sed de venganza. Así es como se vive un mundo se conflictos. Esa es la realidad, así es el mundo, así es la naturaleza humana."

"La idea de acabar con el Odio es ingenua. En este mundo de odio los que aman se arriesgan a aprender a odiar".

viernes, 15 de agosto de 2014

Nunca me robaste el corazón...

Ella dormía placidamente entre mis brazos acurrucandose contra mí como si yo pudiera defenderla del mundo, la noche se hacía más oscura conforme repicaba la aguja del relog, pero dicen que "cuando la noche está más oscura es porque va a amanecer". No quería que amaneciera. No quería que escapara de entre mi agarre y corriera a un trabajo donde no la querían tanto como la quiero yo.
Deslicé las sábanas por su cuerpo con cuidado de no despertarla y toqué uno de sus pezones, no con lujuria, sino con ternura, me gustaba sentir cómo su piel suave se ponía dura con mi tacto, y me gustaba sentir que esa mujer que estaba entre mis brazos era mía. Sí, con propiedad, porque ella es mi dulce y yo soy su niño, y armaré un berrinche si alguien trata de alejarla de mí.
Levanté el brazo y le acaricié la cabeza porque me encantaba escuchar sus suspiros inconscientes, sus balbuceos soñadores y su cadera apegandose a mi cuerpo, como si yo pudiera defenderla del mundo.
Le besé el cuello, porque me encantaba sentir el calor de su piel contra mis labios y el olor del sudor en su cuerpo.
Habían tantas cosas que amaba de ella, y lo gracioso es que sería considerado masoquista por siquiera soportar la mayoría de ellas.
Pero, de eso se trata el amor ¿no?
Querer de esa persona lo que otros tal vez nunca lleguen a descubrir. Conocer cada simple detalle, como que no le gusta peinarse, que no se pinta las uñas porque el esmalte se le quita a los tres días, se queda callada cuando quiere gritar (es una imagen terrorífica) y grita cuando debería quedarse callada (eso es lo más adorable que puede haber en el mundo); que le aterra quedarse sola un domingo en la noche y que prefiere el huevo revuelto con cebolla aunque le apeste la boca después; que aunque diga que tengo el cabello muy largo, jamás me permitirá cortármelo, que le gusta la cerveza aunque diga siempre que la odia, que se duerme en el primer lugar donde le toquen las doce y que cuando está feliz le encanta morder a las personas. Conocerla más de lo que ella se conoce y aun así quererla.
Conocerla más de lo que ella se conoce y que ella me conozca a mí.
De eso se trata el amor ¿no?
Por eso me duele decirle que yo no la perderé nunca, pero ella me perderá a mí.
El amor y la muerte, en ninguna de las historias se han llevado bien, y esta no es la excepción. No desearé que encuentre a alguien que la quiera como yo porque soy egoísta y posesivo y ella lo sabe.
Las desgracias de la vida llegan cuando se conoce la muerte, y sus angustias inician cuando se le ve venir.
No quiero que nadie toque este cuerpo ¿Entiendes? Será mío hasta la muerte.
Y aunque esta me avise que está al llegar, no me importa, disfrutaré de su olor, sus berrinches, sus comidas, sus pucheros, sus sonrisas, sus cuentos, sus miradas, sus exigencias y sus suspiros hasta el último segundo de mi vida.
Aunque sé que ella ve mi mirada melancólica y mis lágrimas en la almohada, no le puedo decir, porque la conozco y sé que a ella le dolerá más que a mí. Sé que no me lo permitirá, sé que primero me mata antes que dejar que lo haga.
Pero de eso se trata el amor ¿no?
Desear la felicidad de esa persona por sobre la tuya, dirán que eso es obsesión, o falta de amor propio, pero es así. Vale más la pena verla feliz, porque con eso es suficiente para hacerme feliz a mí.
Por lo menos disfrutaré un poco antes de que, como dice ella, “todo el drama se desate”. Verla respirar normalmente antes de que la angustia la arrope.
Acerco mi mano a su pecho y siento su corazón latir. Débil.
Hice todo lo que estaba en mis manos para que no lo supiera antes que yo. Para que nadie la hiriera, para verla feliz el tiempo que durara mi vida, para no verla llorar ni una sola vez hasta que mis días se acabaran.
Un día le dije mientras compartíamos un helado de esos que a ella tanto le gustan y que yo dejé que un gato se lo comiera mientras no me veía, que si era necesario dar mi corazón por ella, lo haría. Y no soy un hombre que habla en vano. Porque por más egoísta que sea, no les puedo negar al mundo el placer de verla sonreír.
Ella seguía durmiendo plácidamente entre mis brazos como si yo pudiera defenderla del mundo.
»Pequeña, tú nunca me robaste el corazón.
Yo te lo entregué.«

***


¿Asqueado? ¿Demasiado cursi? ¿Esas son lágrimas las que veo? ¡Qué querías! lo escribí en medio del insomnio, ya saben, en ese momento en el que no puedes escribir y por eso tu cerebro decide darte las mejores ideas, así que... psa psa.
Espero tu opinión y gracias por leer, Pesos.

jueves, 14 de agosto de 2014

Confesión de un cirujano.

"Te podría prometer cuidarte y respetarte, podría prometer estar contigo en la salud y la enfermedad, podría decir que estaré contigo hasta que la muerte me separe de ti, pero no lo diré, esas palabras son para las personas optimista, para la gente esperanzada y yo no estoy aquí lleno de optimismo y de esperanzas, no soy optimista ni estoy esperanzado, estoy seguro de eso. Soy firme, seré experto en tratar con corazones, los abro, los vuelvo a cerrar, los sujeto con mis manos, seré experto en corazones y por ello estoy seguro de que eres perfecta para mí, mi compañera, mi amante, mi mejor amiga, mi corazón late por ti más fuerte de lo que jamás ha latido por nada más, sé que eres mejor que yo con los corazones y en este dia, el dia en que vuelvo a confesarme, te prometo esto, te prometo depositar mi corazón en la palma de tu mano con la habilidad que tengo para eso, te lo prometo a ti."
- Hansel Lopez Chevalier

Bueno, Hansel es un amigo mío, y él me mando esto para que le diera mi opinión, y ya que me ha gustado tanto, lo vengo a compartir con ustedes queridos lectores. ¿Qué les parece? ¿Pulgar arriba? ¿Pulgar abajo? Ustedes son el César ahora.

lunes, 11 de agosto de 2014

Liebster Awards #2

Estas, hermosos lectores, son las preguntas que Jésica planteó en su blog Leer me da vida para los Liebster Awards... ¡Ya no me aguanto! ¡A responder!

Si pudieras pedir un deseo, cualquier cosa... ¿Que pedirías?

Helado, mucho helado.
Okno .-.
¡Pediría más deseos! Obvio, ¿O eso no es lo que la mayoría de las personas normales pedirían?
Además, tengo muuuchos deseos que pedir.
 
¿Como te sumergiste en el mundo de la lectura?


Buena pregunta...

¿Los cinco momentos mas felices de tu vida?

Muy buena pregunta...

¿Escribes? Si es así, pon algo abajo.

Bueno... ya que insistes:
Mi poema al agua fria
Mi poema "De duarte"
Corta historia: Un sueño
Corta historia: Te quiero 
Y hay otra que publicaré aquí más lueguito. Más otra que publicaré cuando la termine. Y un libro que quiero terminar, y otro libro... hay mucho que hacer.

¿Cual es tu definición del "amor" ?

El amor es eso que siento cada vez que veo a mi papá con el ceño fruncido en su computador, o cuando está haciendo chistes malos porque no hay luz, o cuando está hablando de sus cosas favoritas tan apasionadamente como lo hace. El amor es eso que siento cuando veo a mi mamá cocinando, o cuando la veo tirada en su cama tratando de descansar, o cuando ella me llama a comer. El amor un sentimiento tan fuerte como el odio o la soledad, pero abunda más en el mundo que los dos anteriores. Porque, le das toda la confianza del mundo a una persona sin pensarlo, pero si te das cuenta no te arrepientes de ese hecho.

¿Libro favorito?

Creo que "¿Dónde está papá?". Pero hay demasiados libros que me han fascinado.

¿Alguna canción que en serio te haya llegado al alma?

Esto será loco, pero:

¿Que es para ti la lectura?


¿Cuales son tus planes para el futuro?

Tener doce gatos y mudarme a un apartamento... donde jamás me peinaré.
Okno .-. (volvió mi sentido pesado del humor >o<)
Mis planes para el futuro son, mudarme a un apartamento donde pueda dedicarle todo el tiempo a mis estudios de psicólogía y a escribir mis ridículas novelas románticas. Para esos tiempos ya habré inventado una manera de inyectarse los libros en vez de leerlos, pero, aunque yo sea la creadora del invento del conocimiento, seré más de la escuela antigua y seguiré leyendo. Iré a Los Angeles y participaré en una serie juvenil como la profesora sexy, pero luego de un tiempo me tomarán en cuenta para una película de verdad y esa será la más taquillera de todos los tiempos. Me retiraré del mundo del cine con una nueva asistente y un agente que siempre reciben diariamente propuestas para nuevas películas. Ya que tuve mucho exito en el cine, todo el mundo me conocerá y mis tontos libros románticos y de ficción se comenzarán a vender. Un día mi agente vendrá super alterado a mi oficina donde yo estaré trabajando en mi primera auto-biografía y me contará que Adam Shankman quiere lanzar mi primera novela "Sueños de una calentona en parís" al mundo cinematográfico y que quiere que yo -YO- sea la protagonista. Yo le preguntaré que cómo él lo sabe y él me lanzará un periodico sobre mi laptop con la noticia en el mismo momento en que mi asistenta dejaba entrar al mismísimo Adam Shankman.
Dos años después, la película estará lanzada y se estará grabando mi libro "Sistematic" como película triller-comedia con Tim Burton como director (pero aunque me hayan insistido para que sea la protagonista, le permití la oportunidad a otra persona). Los libros inyectables se dejarán de vender y las personas volverán a leer los libros por mis críticas en mi blog sobre mi propio invento además de la enfermedad falsa que dije que podría producir. Luego regalaré todo mi dinero a los pobres, publicaré mi auto-biografía por fin y me mudaré a un apartamentucho con doce gatos... donde jamás me peinaré.

¿Cual es la frase que te gustaría que pusieran en tu lápida el día de tu muerte? 

"No sabía que había después de la vida, por eso se aventuró a descubrirlo."

¿Cual fué el momento mas vergonzoso en toda tu vida?

He tenido muchos momentos vergonzosos en toda mi vida, pero con la más sincera honestidad (¿Redundancia? ¿dónde?) no me acuerdo de ninguno. Menos la vez que me caí cuando iba a leer la biblia por primera vez en la iglesia y luego de eso pensé por un mes que era un demonio.

martes, 22 de julio de 2014

Bajo la misma estrella - Película

Les contaré una historia terriblemente triste. Una divertida chica (yo) tenía días, no, no días, ¡meses! esperando ver la película Bajo La Misma Estrella e incluso hizo un evento en facebook para ir con sus amigas el día del estreno. Tenía todo planeado, incluso la ropa que se iba a poner, pero ¿Qué sucedió?
TAN TAN TAN TAN.
Pues su malvada madrastra (que en realidad es mi madre biológica, y no, no es malvada) la llevó al dentista una semana antes del estreno, y la divertida e inocente chica ¡fue con mucha emoción! Ella no tenía ni idea de lo que le esperaba...
Ya en la silla de paciente, unos crueles dentistas de bata blanca comenzaron a trabajar en su boca, "Abre más" le decían. Le aplicaron mucha anestesia para que ella no supiera lo que estaba ocurriendo y ¡BAM! ¡BAM! le retiraron dos de sus cuatro muelas del juicio, las cuales, en su dulce edad (catorce años no es una edad tan dulce) todavía estaban ocultas. Ella pensó que eso era todo. No le dolía, solo sentía una gran incomodidad. Pero con el tiempo, ya no era una simple incomodidad y la anestesia fue desapareciendo, dejándola con el más insoportable de los dolores. No podía dormir de lado ¡De ninguno de los dos lados!, no podía comer nada sólido ¡Y era difícil tragar lo líquido!, no podía hablar ¡Todo sonaba distorsionado y dolía! pero lo más terrible de todo... estaba más hinchada que una ardillita con las mejillas llenas de nueces ¡Le decían perita! ¡PERITA! La pobre chica siquiera parecía ella.
Una chica obsesionada con masticar su comida estaba en una dieta basada en compota y Gatorade ¡Siquiera le dieron helado!
Entonces...
¿Cómo esa divertida chica iba a comer palomitas de maíz con sus amigas? ¿Cómo iba a llorar en medio de la película? ¿Cómo iba a aparecer pareciendo un globo? ¿Cómo iba a decir lo emocionada que estaba?
Pues no. Simplemente no lo iba a hacer. Simplemente no lo hizo.
Ese jueves maravilloso, que se podría convertir en un perfecto Throwback Thursday ella simplemente no salió, no comió palomitas de maíz, no rió con sus amigas, ni lloró con ellas. Así que acudió al plan B (Ver la película por internet) Luego la iba a ver con sus amigas, pero ¡Tenía que verla! Ya que su madre le avisó que al día siguiente le iban a retirar las otras dos... y el sufrimiento volvería.
Se acostó en su mueble favorito y comenzó a correr la película.

Y AQUÍ INICIA MI OPINIÓN SOBRE LA PELÍCULA:

Sí sí, hablo mucho. Lo sé.
Sé también que me voy a comenzar a quejar como una condenada, así que están advertidos. Además, no diré mucho.

Bajo la misma Estrella.
No sé como iniciar, pero lo haré, y para el que no ha visto la película: Esto está lleno de spoilers, pero me imagino que ya leyeron el libro, así que no importa.

Nunca me imaginé a Augustus como Ansel Elgort. Para mí siempre fue un pelinegro sexy, no tan... soso. Pero, por más que lo quiera negar, tengo que admitir que hizo un buen trabajo, y me sacó todas las lágrimas que una chica puede derramar, además, no importa su imagen, sino ¡ÉL!
Primera cosa que no me gustó: En la cena en Amsterdam, el libro lo describía como la cena más romántica del mundo, bajo las estrellas (verdaderas estrellas, no luces) con un pequeño río al lado de su mesa donde cruzaban barcos, y el frío de la noche y argh, ¡lo que cualquier persona podría anhelar! no, una cena bajo techo en un restaurante bajo techo con unas luces bajo techo y aire bajo techo, sin barcos, sin estrellas, sin agua de canal. Me sentí decepcionada. Pero sin embargo, el mesero fue tan agradable, me recordó al mayordomo de Juego de gemelas aunque en el libro John lo había descrito como joven, y con cabello. Rubio. Ondulado. No calvo y viejo. Aunque no fue como lo imaginé en el primer momento, el mesero fue mejor que como estaba descrito en el libro. También estaba el hecho de que ¡No se mencionó que Hazel es vegetariana! Porque, ok, posiblemente eso no tenía mucha importancia para ellos, pero ¿Y si la recomendación del chef tenía carne? además de que ese lindo detalle de Gus no es justo olvidarlo.

Entonces, mi segunda queja ridícula. ¡No hablaron de Caroline Mathers! Es decir, Augustus Waters tenía una vida antes de Hazel, y que se yo, simplemente sentí que hizo falta. También faltó ese momento entre Hazel y Isaac en el hospital, ese momento en el cual se quejaban de las enfermeras. Oh, ese momento.

Y el momento en el que buscaban un título para el anuncio de la venta del columpio:
Y ahora, algo más doloroso, los últimos días de Augustus Waters, cuando él estaba en el hospital:
Pero después de todo, es la película, no el libro, así que no puedo estar exigiendo nada. Osea, el libro es letras, letras y más letras, y la película es, muchas cosas.
 
Algo que siempre siempre siempre voy a amar es que agregaron a la película la metáfora completa, es que, simplemente, ¡lo amé!
Y, listo. amé la película, no tanto como el libro y jamás será mi favorita. Pero me encantó.

domingo, 25 de mayo de 2014

Te quiero

Aviso: Esta historia puede contener vocabulario y escenas no aptas para menores de 12 años y cardiacos pudorosos. 
Aviso 2: Lo narrado en esta historia fue extirpado de la imaginación de la autora. Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.
Aviso 3: No contiene ningún tipo de discriminación, solo reacciones de personas enojadas.
Aviso 4: Relájate, estoy siendo dramática ¡Esto es una comedia!
 Título: Te quiero.
Autora: Ángela Leonardo (¡sho!).
 

He intentado varias veces estar en una relación, y sonará engreído, pero siempre termino rompiendo corazones, y ya no más, aventura o nada. No, mejor aventuras no.

De pequeña, e incluso ahora, veo historias de amor en todas partes. Películas, juegos, libros, cuentos, tarjetas, anuncios, canciones, ¡en todos lados!

Y ¿Qué se puede hacer? Si las pintan tan lindo que cualquiera quisiera tener una historia de amor.

No voy a mentir, no soy fea, incluso soy muy atractiva y con un cuerpaaaazo, además a veces soy divertida, y eso me hace la candidata perfecta para la historia de amor de cualquier chico.

Entonces los engranajes comienzan a funcionar en mi cabeza y comienzo a imaginarme las estrellitas en el cielo cuando lo beso o los nudos en el estómago cuando me sostenga la mano, pero... ¿qué sucede? ¡Esas cosas nunca pasan! Y termino la relación cuando ellos todavía están en la etapa de "nos casaremos y tendremos hermosos hijos". Y eso duele. Para ellos y para mí.

Así que jamás, jamás, nunca, jamás volveré a tener un novio. Solo para no herir a nadie más.

Y no me voy a mentir, no estoy hecha como material para relaciones.

Salí del instituto con la sexy voz de Drake en mi cabeza preguntándome porqué terminé con él tan repentinamente y con mi pobre respuesta de “es que ya no puedo más” ¿Quién diablos dice eso? Pues yo.

Tres semanas después.

A ver cómo uso mi soltería para algo productivo. Nunca, desde que cumplí los trece, había tenido tanto tiempo sin un pseudo-novio o un pseudo-enamoramiento.

Llamé a Ingrid a su celular mientras me mecía en el columpio.

―Muchos buenos días, tardes y noches ―dijo Ingrid con su alegre voz cantarina.

―¿Terminaste con Warr…?

―No, y no lo pienso hacer.

―Pero ¡necesito una compañera en soltería para poder hacer algo divertido!―lloriqueé.

―Pues, consigue una amiga soltera y no me intentes hacer terminar con mi novio.

―Ustedes siquiera han hablado en dos semanas.

―Cállate.

―¡Oh! Te di en el talón de Aquiles, ¿eh?

―Me agradabas más cuando eras novia de John.

―Drake.

―¿Se llamaba Drake?

―Terminé con John hace dos meses y medio, Drake le siguió, terminé con él hace tres semanas. No te burles de ello, sé que lo sabes.

―Ya entiendo tu decisión de quedarte soltera ―dice burlona.

―Sí, ahora… ―me quedé sin palabras, estaba en el parque, columpiándome arriba y abajo mientras hablaba con Ingrid cuando vi algo completamente traumático. Osea, en todo el sentido de lo que podría ser traumático. Diablos, desearía morirme aquí y ahora.

―Ingrid, te llamo luego. ―Tranqué el teléfono y me tiré del columpio, puse la cámara del celular y enfoqué mi objetivo, más cerca, más, perfecto. Tiré una y otra foto de Warren, el novio de Ingrid sentado en un árbol besando a… Drake.

Oh Dios mío, se me revolvió el estómago completamente.

¡Mi ex-novio me estaba engañando con el novio de mi mejor amiga!

Es decir, no.

¡El novio de mi mejor amiga la estaba engañando con mi ex!

Inhala, exhala, esto no es nada, esto es…

¡Oh por Dios se están tocando! ¡Esto es un parque malditos pervertidos! ¡Saca la mano de ahí!

Fui corriendo a mi casa a tres cuadras de ahí, entré, tomé las llaves del auto y sin pensarlo dos veces, subí.

Conduje hasta la casa de Ingrid, salí del auto con el corazón hecho un correcaminos y abrí la puerta como si fuera mi casa, subí las escaleras y ya en el umbral de la puerta de su cuarto me incliné y puse mis manos en mis rodillas recobrando el aire.

―Eh, pensé que me ibas a llamar, no que te ibas a aparecer en mi puerta ―dijo Ingrid entre sorprendida y feliz.

―Ingrid…

―¡Respira antes de hablar! ―dijo bromeando.

―¿Qué tanto amas a Warren? ―pregunté entre jadeos.

―Mucho, pero el maldito estúpido amor de mi vida no contesta el teléfono, ¿sabes siquiera cuantas veces lo he intentado llamar? Y además…

―Calma Ingrid, ―parecía estar en su propio mundo cuando comenzó a hablar.

―Oh, lo siento. Pero, ¿qué te trajo hasta aquí? No soportas no verme ¿eh? ―dijo más relajada y me guiñó el ojo.

―No, toma, pon fotos y mira. ― dije entregándole el celular. Es mejor hacerlo rápido, como retirar una bandita.

―¿Qué coñ…? ¿Ese es…? ¿Esos son…? ¿Cóm…? ¿Cuand…? P- pero… ―Tiró el celular como si le quemara en las manos y comenzó a hiperventilar. Mi celular cayó al piso de madera rompiéndosele la pantalla, pero eso fue lo que menos me importó. La abracé y comencé a hacer sonidos en su oreja “Shh, Shh, Shhhhh” mientras ella lloraba.

Dos meses después.

―Traidor maricón a las tres en punto ―dije con el vocabulario más mordaz que pude utilizar. Ingrid miró a su derecha en la banca del instituto y apretó su cono de helado tan fuerte que se rompió en sus manos. Se dirigía para acá, y traía un ramo de flores con él―. Respira antes de hablar ―traté de utilizar la broma, pero salió amarga de entre mis labios.

Warren se acercó y se puso en cuclillas delante de Ingrid.

―Ingrid…

―No.

―Por favor, solo una cena familiar, mi mamá te ama.

―¿Y tú?

―¿Yo qué?

―¿Me amas?

―Bueno, s- sí… ―dudó, y vi en los ojos de Ingrid su mirada incredula.

―Mentiroso.

―¡Por favor amor! ¡Me estás ignorando desde hace un mes y ¿ahora vienes con eso?!

―¡Te estoy ignorando desde hace dos meses y hace un mes fue que te diste cuenta!

―¡Eres mi novia! ¡No puedes estar así toda la vida! ¡Perdóname!

―No, no lo soy, y prefiero estar soltera que seguir siendo tu tapadera.

―Mierda amiga, ¡así! ―Sonreí como idiota, levanté los cinco e Ingrid los chocó. Warren se sonrojó, sería difícil distinguirlo por su tez morena, pero estaba más rojo que la luz del semáforo, y todas las personas del alrededor se estaban tragando la escena completita. Warren tensó su mandíbula tanto que pensé que se le podría explotar una vena por ahí, pero simplemente extendió las manos con las rosas –decisión cliché de flores- y se las entregó a Ingrid.

―Quédatelas, las compré para ti. Y… ―tomó a Ingrid por el brazo y la levantó del asiento, entonces le susurró en el oído, pero aun así escuché con claridad― ¿Cómo te enteraste que era homosexual?

―Tus escenitas públicas no son invisibles. Las personas los pueden ver en el parque aunque no lo creas.
Warren tragó en seco, la soltó, dio media vuelta y se fue completamente rojo. Hijo de puta.

―Entonces soy oficialmente soltera ahora ―dijo Ingrid aturdida.

―Como Dios manda.

Un mes después.

―¡Ingrid! ¡Traidora! ¡Vuelve a por mí!

―¡Desde que recargue el arma voy por ti!

―¡Si me dejas aquí hasta que me convierta en zombie perdemos las dos!
―¡Pero que no tengo balas mujer! ¿Por qué coño te dejaste morder?
Puse en pausa el juego y la miré.
―¡EH EH! Nooo, ¡ya estaba casi ahí!
―Te faltaba atravesar dos casas y algún zombie te iba a matar como sea. Oye, amiga, te quiero.
―Espero que sea en el buen sentido, porque te recuerdo que no somos Warren y Drake ―me dijo en forma de broma.
―No, en serio, te quiero, y no necesito a nadie más en el mundo que a ti.
―… y a tu papá, y tu mamá, y tus hermanos, y tu abuela, y Frodito, y…
―Ya, ya, entendí. Pero a lo que me refiero es que eres una buena amiga y me gusta estar soltera contigo y no lo hagas más difícil de decir.

―Oh, lo que la soltería te hace admitir ―dijo en broma.

―¡Solo admite que me quieres también y seguimos jugando!

―Yo también te quiero. ―Y con esas palabras dichas por Ingrid con una sonrisa burlona seguimos gritando en la habitación de mi hermano mientras jugábamos Call of Duty en modo zombie.
Fin.

miércoles, 26 de junio de 2013

Mi primera vez en la biblioteca - Parte 1

Buenos días, tardes o noches queridos lectores.
Hoy les traigo noticias de mí, como hacía mucho que no lo hacía.
Pues por el nombre de la entrada se han dado cuenta de que les voy a relatar la historia de mi primera vez en la biblioteca (Que no fue hace mucho y por eso recuerdo cada detalle).

El 3 de junio (Centenario del natalicio de Pedro Mir) mi madre y yo ya habíamos tenido planeado que esa mañana, o tarde, no recuerdo muy bien (un detalle que olvide) ella me iba a dejar en la Biblioteca Infantil y Juvenil de República Dominicana "BIJRD" y después de unas horas me iba a pasar a recoger, y yo tenía ese sentimiento de miedo, emoción, sorpresa y nerviosismo que solo se sienten unas veinte veces en toda una vida.

Pues al caminar a la puerta de entrada a la biblioteca estaba completamente desorientada, es decir, nunca había entrado a una biblioteca (no me juzgues) por lo tanto no sabía qué hacer. Estaba unos pasos delante de la puerta con mi mamá al lado (que todavía no me había dejado abandonada). Miré al suelo, al techo y al centro, donde se encontraba una señora/señorita y yo estaba pensando en decirle "hey, lo que quiero hacer es leer pero no sé cómo hacerlo" pero eso sonaría como si yo no supiera leer (y ese no es el caso) y entonces opte por el plan B

- Maa, ¿qué hago ahora? - Medio susurré.
- No sé, pues, emmm, no sé. Yo cumplí con mi parte. - dijo.
- ¿Te estás despidiendo? ¿Así sin más? - susurré escueta.

Por lo que ella camino conmigo a un tipo de mostrador con mochilas en estantes y en ese momento comprendí todo.

- Un momento - le dijo al teléfono y después se dirigió a mí - Hola, ¿tu primera vez? - dijo la chica encargada del mostrador (me lo dijo el uniforme y que tenía el teléfono del mostrador en mano)
- ehh, SÍ - Por fin una pregunta que podía responder.
- Pon tu nombre aquí, y justo al lado tu número de teléfono - y me entregó un bolígrafo y un cuaderno con bastantes nombres y números en el cual, abajo, en la última fila, hice lo que me pidió. Sacó dos carnets (uno sosteniendo el otro) como los que te dan en la tienda cuando vas a guardar una mochila, bolsa o algo y me entregó uno, y sostuvo la mano en alto como si estuviera esperando que le entregara algo.
Y esperó.
Y esperó.
Y esperó.

Hasta que por fin comprendí que me pedía mi mochila, me la quité del hombro y se la entregue, un poco (muy) avergonzada de mi lento cerebro.

Y sin más, guardando el carnet que me entrego en un bolsillo de mi pantalón, me despedí de mi mamá asegurándole que iba a tratar de terminar en una sola pieza para cuando volviera, y viendo como mi mamá salía por la puerta y la chica (que al parecer hablaba con su novio por el teléfono) guardaba mi mochila debajo del mostrador.

Continuará...

domingo, 2 de junio de 2013

Dedicarle un espacio a las lágrimas inspiradas por los personajes de libros

Ok, el titulo es extremadamente largo, pero me da igual, ahora solo me quiero tomar esta hora, las 01:15 de la madrugada para expresarme, será corto, un pequeño fragmento de mis pensamientos.

Estoy decidida a escribir esto y no tengo la mas mínima idea de porqué... bueno, tal vez si sepa, acabo de terminar un libro, sí, a esta hora, por que lo había comenzado ayer y no he podido parar. El punto es que quiero decir esto (No mentira, el punto esta aquí --> . <-- ahí), no se si resulte interesante pero lo diré, seguramente es mejor que ni lo leas.

Resulta y viene a ser que algunos personajes se nos incrustan en las venas y los pensamientos, y la novela escrita por alguien real acerca de personas no reales te pesa (duele) más que la vida real o te recuerda que estas en ella, y te sorprendes al darte cuenta que has llorado mas por la muerte de un personaje que en el funeral de una persona real. Un libro leído en dos días te dejan el alma marcada por que te han enseñado mucho mas que muchas personas en todo el tiempo que tienes de conocerlas. Solo un lector (No un lector común de libros, sino el que realmente sabe lo que es sentir en la piel del personaje que realmente nunca tubo piel) sabe lo que estoy pasando. Es estúpido y todo, pero seguramente estoy bien loca para publicar esto, y más para escribirlo.

No pensar en el escritor (que fue quien imagino ese mundo) sino en la historia, y pensar "¿COMO RAYOS ESTOY LLORANDO POR ALGUIEN QUE NO EXISTE?", pero darte cuenta de que existe mucho más que otras personas vivas en este mundo de papel, lápiz y imaginación.

¿Qué estoy diciendo? ¿Qué me pasa? Ahhh, son los efectos post-final-libro

Me he dado cuenta que mi sensibilidad no tiene limites, y me pone a hacer locuras como escribir entradas real y profundamente estúpidas a las 1:27 de la madrugada y llorar por la muerte de alguien que conocí ayer.

Claro, nada es estúpido dependiendo de la interpretación de la palabra. El lector siempre comprenderá a su manera lo leído, porque solo su imaginación puede darle sentido, el sentido puede ser tan común como el pensado por un millón de cerebros, o tan único como el de los niños cuando no se han acostumbrado aún a el mundo pintado por los mayores que aprendieron de los mayores que aprendieron de los mayores, etc...

Espero que la interpretación de estas cosas escritas a las 1:35 de la mañana sean tan estúpidas o tan inteligentes como yo pensé que son. Claro... dependiendo de el lector.

¿Como es posible que un libro haga feliz a un niño más de lo que su "amigo real" logró hacerlo? Seguramente por que el amigo entre las paginas era feliz o por que su amigo entre paginas tenia mejores razones para sufrir pero no lo hizo.

PD: Los niños no sufren naturalmente, solo aprenden a sufrir.

PD-2: Nunca dejen que su hija haga una entrada secreta en un blog de libros a la 1:39 de la madrugada después de haber terminado un libro y después de comer pizza con teriyaki y helado de limón... puede decir cosas incoherentes, o coherentes, depende del lector.

PD-3: Mañana estaré profundamente molesta conmigo misma por escribir esto... digo, cuando me despierte.

;)

Mami, papi, perdón por ponerme a escribir estúpideces coherentes a esta hora. Espero que sean lo suficientemente profundos para comprenderme.

PD-4: Estoy profundamente feliz.

PD-5: Hoy es el centenario de el natalicio de Pedro Mir... Les escribiré una entrada de este escritor esta tarde.

En la corrección terminaron siendo las 02:07

sábado, 25 de mayo de 2013

La locura y el amor.

Estaba indagando entre los blogs de los concursantes de "¿Qué estás leyendo?" y encontré un maravilloso cuento de una participante de Bolivia llamada Serena y tiene un blog maravilloso (Y tiene una canción de fondo que llegue a amar). Si quieres visitar su blog da click aquí. Y bueno, aquí les voy a dejar el cuento que tanto me gustó:

La locura y el amor:

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso: ¿Jugamos a las escondidas?
La Intriga levantó la ceja intrigada, y la Curiosidad, sin poder contenerse, preguntó: ¿A las escondidas? ¿Cómo es eso?
Es un juego, explicó la Locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón. Mientras tanto ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará entonces mi lugar para continuar así el juego.
El Entusiasmo bailó secundado de la Euforia, la Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la Verdad prefirió no esconderse, ¿para qué?, si al final siempre la hallaban.
La Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la Cobardía prefirió no arriesgarse.
Uno, dos, tres … comenzó a contar la Locura.
La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino.
La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para la Belleza; que si el vuelo de la mariposa, lo mejor para la Voluptuosidad; que si una rendija de un árbol, ideal para la Timidez; que si la ráfaga del viento, magnífico para la Libertad. Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol.
El Egoísmo encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo…pero sólo para El.
La Mentira se escondió en el fondo de los Océanos, mientras la realidad se escondió detrás del arco iris y la Pasión y el Deseo dentro de los Volcanes.
El Olvido… se me olvidó donde se escondió, pero eso no es lo importante. Cuando la Locura contaba 999,999, el Amor no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
Un millón... contó la Locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la Pereza, a tres pasos de una piedra.
Después se escuchó a la Fe discutiendo con Dios en el cielo sobre la Teología;y a la Pasión y el Deseo los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y, claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo.
Al Egoísmo no tuvo ni qué buscarlo, solito salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza, y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir de qué lado esconderse.
Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca, a la Angustia en una oscura cueva, a la Mentira detrás del arcoiris… (¡mentira!, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta el Olvido, que ya había olvidado que estaban jugando a las escondidas.
Pero… el Amor no aparecía por ningún sitio.
La Locura buscó detrás de cada árbol, en cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas... y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas. Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó: las espinas habían herido los ojos del Amor. La Locura no sabía qué hacer para disculparse. Lloró, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces; desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra, el AMOR es ciego y la LOCURA siempre lo acompaña.

domingo, 19 de mayo de 2013

Mis amigas, los libros y yo.


Por qué a una persona le guste leer, no significa que no tenga vida social, y yo soy la prueba viviente de ello, porque soy una de las más "populares" de mi aula (y gran parte del colegio), y sin embargo amo leer. 

Les quiero contar algo que me pasa muy seguidamente: El leer en el recreo o la salida del colegio, y que mis amigas me pregunten: ¿Quieres estar sola, estás leyendo o estas controlando tus sentimientos?

La amistad que yo tengo con mis mejores amigas es algo... sublime. Nunca pensé que podía lograr una amistad mejor que las de las películas, donde nunca haya una discusión por que no encontremos ninguna razón para discutir.

Les voy a contar una anécdota sobre mis días de escuela:

La anécdota: "Leyendo en clases":

Realmente tengo una profesora, sorprendente, inigualable, única, y completamente incomprensible:

Estoy en el aula, todos están corriendo, jugando, tirando papeles y hablando innecesariamente alto, mis amigas están hablando entre sí y yo estoy sentada al fondo del aula como siempre, una que otra vez van a hablarme de algo o sobre algo, y yo no presto mucha atención por que comenzó la clase hace 15 minutos y la profesora está sentada leyendo el periódico y aguantando el comportamiento de los estudiantes sin decir nada a cambio. Yo, ya cansada de esperar a que comience la clase, abro la novela que está en mi mochila y retomo la lectura por donde la dejé, comienzo a leer, a entretenerme y olvidarme de el exterior. Todo estaba muy bien, cuando de repente.

— Ángela — Dice la profesora de Lengua Española y Literatura poniéndose de pie —. No es hora de estar leyendo, cierre ese libro.
— Profesora, todos, y cuando digo todos es TODOS los estudiantes están hablando, y yo, que muestro un interés por leer, soy a la que usted regaña. — Digo con un rostro de confusión —.
— No me discuta, que yo soy la que sé. — Dijo con mucha arrogancia.

Me quede completamente callada al presenciar ese comportamiento con un rostro de sorpresa y confusión y me quede pensando "¿Seguro que es una profesora de literatura?, ¡NO TIENE SENTIDO!".

Al salir del aula a última hora, salí con el libro y me puse a leer, me fueron a interrumpir varias veces, pero continué leyendo sin darle importancia, porque es mejor guardar silencio a vociferar mis molestias sobre lo acontecido, mis amigas que casi siempre se encuentran conmigo, se pararon delante de mí y me hicieron una pregunta sencilla que nunca voy a olvidar "¿Quieres estar sola, estás leyendo o estas controlando tus sentimientos?" al escuchar eso, cerré el libro e incluso se me perdió la página por donde iba, y comencé a hablar con ellas y desahogarme.
Me encanta cada vez que me hacen esa pregunta, porque siento que me comprenden más de lo que yo me comprendo a mí misma.

Gracias por leer, espero que me hayan comprendido.



"La lectura es lo mismo para la mente, que el ejercicio para el cuerpo"