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viernes, 31 de octubre de 2014

HALLOWEEN: 14 DE FEBRERO CARMESÍ - XAVIER RODRIGUEZ


Ya no era yo. 
Mejor dicho, no era yo mismo, o al menos eso sentía.
¿Cómo iba a ser yo mismo después de haber matado a los padres de mi mejor amiga?
No. Era mi novia. Si, eso era.
Ella me amaba, ¡o me ama! Si. Ella me ama.
―¿Tengo que pasarme toda la noche escuchándote?
―¡Cállate! ¡Solo tú lo sabes!
Los libros que escribía siempre hablaban de un chico de 1.80, delgado, de pelo castaño rizo y ojos avellana. 
Esa descripción concuerda conmigo.
―Si, es seguro que hablaba de mí. Era de mí, yo sé que me ama.
Me ama tanto como para presentarme a sus padres (como haría con un novio), como para invitarme al baile (como haría con quien le gusta), como para...
―¡Idiota! ¡Te invitó al baile para darle celos a Nathan!
―¡Cierra la boca Maricón!
      *Desorden*
―¡Upss! ¿Juan? ―Ya no respira...―, Creo que me pasé, pero eso que importa. Un cadáver mas, un cadáver menos. ¿En que estaba?
Ahhh sí. Amy. La chica de mis mas preciados sueños...
Esa que escribía centenares de poemas en mi nombre, aunque no me lo dijera.
Juan diría que estoy mal. Ese hijo de puta siempre decía lo mismo. 
―¿Por qué lo hiciste? 
―¿Hacer qué? No he hecho nada. Pobrecillo...
El Juan sigue tendido ahí sin moverse. ¿Debería de marcar al 911? Naah, ya despertará en algún momento.
Amy... ella me ama, decía yo hace rato.
Pero todos decían que solo me quería como amigo, aunque se que es mentira.
Me decía: “Eres una de las personas mas importantes para mi...”
También decía amar mucho a sus padres, a su abuelita y a su perro. Pero eso ya no importa.
A partir de aquel día, nada importa... O al menos para ella.

14 de febrero.

Me presente como de costumbre a llamar a su puerta. Sus padres atendieron.
¿Atender sería la expresión correcta? No. Correr diría yo.
Me echaron como a un zapato, dicen que soy la raíz de todos su males. Que debí de ser abortado y así todo el mundo sería feliz. ¿Por qué decir algo tan atroz de mi? Si soy un amor... o eso decía mi mamá. Decía.
Sus papás me echaron.
Dijeron que porqué hice eso de su hija, eso que ahora es...
¿Que ahora es qué? Nomas le mostré las cosas que me gustan. Como cualquiera haría con su amada. 
Después de todo la nieve se puede apreciar todo el año.
Dicen que les arruiné la vida. Que su hija ya no es la misma.
¿Pero que cojones? Hice de su vida algo mas feliz, o al menos eso expresaba en su inhibición.
Si. Ahora es mucho mejor.
Jaja. Recuerdo como parloteaba.
Decía que era  su mejor "amigo"; que qué haría sin mi, sin tener a quién contarle sus desgracias.
Me daba las gracias por compartirle lo mejor de la vida.
Si. Eso decía. 
En ese entonces, ya estaba preparado para aventármele de lleno.
Después de todo el Nathan ese no era su tipo, aunque a sus papás le simpatizara tanto.
Ese era el problema. ¿Por qué oponerse tanto a un amor tan sano y verdadero?
―¡ELLA ME AMA MALDICIÓN! 
Pero ellos no podían entender eso...
De hecho Juan decía que ni ella entendería algo que no siente.
¿No sentir? ¡JA! Si se la pasaba escribiendo la inicial de mi nombre en sus cuadernos.
Noah... Estoy segurito de que eso escribía.
¡Como no darme cuenta! Si además del Juan, era la única persona que me hablaba.
De ese modo, no tendría mucho mas en qué pensar. 
Así que detalles como ese no se me podían fugar. 
Era segurito que estaba tan coladita por mí como yo por ella. 
Dios aprieta pero no ahorca... 
Seguro nos casaríamos algún día, aunque sus papás nos las pusieran en tailandés. 
Por eso les lleve panecillos. Panecillos de agrado, para reconciliarme con ellos...
¡JA! Mejor dicho: Para reconciliarlos con el mismísimo Belcebú. 
Solo quería a esos hijos de puta cerca. Naah... Ese no es mi estilo. Es poco sutil. 
Pensaba en eso como la decimonovena opción. 
Tenia otras dieciocho opciones anteriores para caerles mejor. 
Pero, escogí la mejor. Si esa era la mejor.
Si, lo era.
Well done Noah!
Que mejor manera de agradarle a sus papás que decorar sus delicadas prendas blancas, tanto o mas blancas que su mobiliario, con el hermoso color del amor. 
Ese precioso carmesí les iba ¡DE-LUJO! 
Combinaba a la perfección con sus vacías cuencas oculares, aunque, creo que papá se molestaría si supiera que manche sus pinzas de trabajo. Sin mencionar su precioso bate autografiado, aunque, no lo reconocería así lleno de clavos. Me agradaba mas así. 
Pero, al parecer a Amy no le agrado mucho mi regalo especial, por eso el rojo...
Después de todo, era 14 de febrero. 
Se puso como loca.  Al principio creí que gritaba de emoción, pero luego salió corriendo de allí. Pero que mal se le dan las emociones, así que le perseguí para entregarle mi tarjeta súper especial de San Valentín. 
Aun lloraba ¡Wow! No creí que le hubiese agradado tanto mi obsequio...
Y eso que aun no le ponía el moño a la abuela.  Por otra parte hayo a Totto -así se llamaba su puddle- abierto a la mitad y relleno de Hershey's y Kisses  debajo de su almohada. ¡Bien! Eso le encantara, pensé.
Ella amaba el chocolate, en especial esos. 
Inclusive se desmayo de la emoción.
―¿Lo ves Juan? ¡Está loca por mí! ―pensé en ese entonces―, Pero ya no te interesa esa parte, ya no puedes escucharme.
Al despertar mi amada Amy, si así como Amy Lee de Evanescence, estaba empapadita del juguito de sus papas, ahh y de su abuelita. 
Pero, al parecer no le gustaba el color rojo. 
Papá me abofetearía si hiciese esos berrinches y ese ruido en la mesa, como los hizo ella; después de todo... lo único que sabía hacer papá era tomar y golpearme. 
Otra cosa que noté es que creo que a Amy no le gustaba la carne. 
―¿Qué? ¿Cómo no iba a saber que mi amada era vegetariana?
No toco la cena especial ni un solo instante, de hecho, ni parpadeaba.
No tenia ninguna reacción. Era como si no estuviera viva. 
Por otro lado, a mi me encantó la cena.  No sabia que los sesos de Totto tuviesen un sabor tan rico. Sabía a pollo.
El rato pasaba y Amy seguía inerte. Observando a la nada. Con su cara pálida.
―¡Diablos! ¡En serio la deje boquiabierta!  Y eso que no me esmeré lo suficiente. 
Pero ya comenzaba a cabrearme.
Necesitaba una reacción. 
Necesitaba una respuesta. 
Al menos un “Ay, ¡gracias mi vida! ¡Eres el mejor del mundo!” Eso se le diría a un enamorado. 
Pero nunca hizo nada.
―¡Bueno pues! ―dije―. Mañana te veo en el cole. ―Y me marché―. Espero que sueñes conmigo querida.

21 de febrero

Una semana después y aun no iba al cole. 
―¿Qué le habrá pasado?
Luego me enteré que reacciono, pero ya en una clínica mental. 
¿Por qué ha de estar ahí? Me pregunte. 
Si ya iba a su casa otra ves para llevarle la resina de ángel que tanto le gustaba. 
Vale pues pero ahora tendría demasiado polvillo blanco solo para mi.
Eso no me gusta. Me gusta compartir, y más si es con ella. 
Por ahí escucho que lo único que dijo fue: “Mis padres, están...” en un tono casi inaudible.

27 de febrero

―¡Dios mío! Más de una semana y aun no habla.
¿Le gusto tanto mi regalo de San Valentín? He de ser un Don Juan. 
Pero mi refri no aguantaría tanto con la cabeza de Nathan en el.
Ya no me quedaba espacio para sus brazos y piernas. Lo mejor hubiese sido, dárselo la noche del 14.
Eso hubiese hecho nuestra velada aun más especial.  Pero si está así de anonadada y circunspecta solo con nuestra cena, cómo se hubiese puesto de haberle dado su segundo regalo de amor.
La boca desdentada del vato, seria perfecta para utilizarse como porta vasos...
―Me muero de ganas por visitarla mañana para contarle que está embarazada. 

*Toc Toc Toc*

―¡¡JUAAAN!! ¿Con quien hablas?
―Con nadie mamá...
―Bueno pues, saldré un rato.  Me llaman de tu escuela, hay algo así como una investigación policial relacionada con varios crímenes, entre ellos el asesinato de Doris, tu profesora de Mate, un incendio, la muerte de uno de tus compañeros  y otras cosas más..., y ya que hoy estoy de servicio me tocará a mí patrullar la zona. Ya sabes Juan. ¡Pórtate bien!
―Vale mamá, así será...

HALLOWEEN: AL FINAL DE LA NOCHE - NICOLLE GONZALEZ

Estaba en la casa de mi mejor amiga. Es una de estas noches en la que todo parece frío, en la que los árboles mueven sus hojas de una manera solitaria, provocando sonidos que te generan el más penetrante miedo en la oscuridad de la noche. Puede sonar chistoso, pero incluso puedes pensar que hay un hombre con hacha dentro de la casa. Mi amiga Tory es de estas a la que le gustan mucho las historia de terror; sin embargo, a mí no me agradan para nada. Estabamos en una pijamada con varios amigos, los que más cómodo se sentían eran Marck y Keitle, esta última contaba una de esas viejas leyendas.
—Recuerdo una leyenda que muchos dicen que es un mito pero, para mí es algo real… la de “La niña fea del columpio”.
»Una nena de 7 años con una de 9 años se encontraban jugando a altas horas de la noche en la plaza, muy tarde para que dos pequeñas estuvieran ahí, luego vieron en el columpio a una niña de espaldas, ella no se daba vuelta, pero cuando le preguntaron si quería jugar, la pequeña no respondió, sin embargo se acercaron y le tocaron el hombro para que jugara con ellas, la ñiña giró su cabeza lo suficiente como para mirarlas de frente, de una manera completamente antinatural, con sus ojos rojos y su rostro de profunda tristeza y odio.
Aun las niñas frente a ese rostro horrible de una niña demacrada, no pudieron correr de ella, pero el pánico las envolvió y salieron corriendo. Luego de esa noche, todas las veces que cerraban los ojos, veían el rostro de esa “niña fea”. Al tiempo enfermaron las niñas de una manera terrible, su rostro cada vez más triste y decadente y la sangre queriendo explotar los globos oculares de esas pequeñas niñitas. Tiempo después, unos chicos fueron a ver si veían algo en la noche, pero solamen
te vieron en movimiento el columpio sin que nadie estuviese en él, todavía no se sabe si esta leyenda ocurrió o que fue realmente lo que pasó aquel día.
—¡KEITLE! —grité—, ya saben ustedes que esas historias me dan escalofríos, es como si lo hicieran apropósito.
Todos se pusieron en contra mía y continuaron con sus historias escalofriantes, Luego de unos minutos entro Tory a la habitación con unos Refrescos Rojos y Marck agrego:
—Esta es la Sangre de la nena del columpio —rió a carcajadas y todos soltamos el refresco.
Tory apagó la luz del pasillo y sonaba un constante “tic, tic, tic” por los lados del baño. Cuando yo pensaba que al fin iba a dormir, siento arañones en las piernas, que me arañaban la cara y luego siento que me alaban el cabello; estaba segura que eran los chicos entonces grité:
—YA, BASTA TORY, NO ME MOLESTES, VAMOS A DORMIR.
Entonces ella se despertó y encendió las luces.
—NO HICE NADA —gritó—. Cher, creo que debes verte en el espejo tienes algo que no tenías antes.
—Deja de decir disparatadas y vete a dormir.
—No, no, es en serio, ven a verte.
Entonces mi cara y mis piernas estaban todas arañadas y con sangre ahí fue que me asuste y no sabía qué hacer, tome algunos pañuelos y me quite la sangre. Tory despertó a los chicos y se sorprendieron al igual que nosotras, luego sentimos que algo pasó cerca de nosotros, sonaban puertas y algunas risas estridentes provenientes de la sala, pensamos que habían personas en la casa y tratamos de llamar a la policía pero la línea estaba cortada, y nos asustamos… bueno, ellos se asustaron y yo me puse a gritar y llorar, odiaba esta noche, quería descanzar. Un viento frio sopló entre mis piernas aumentando el escozor de los arañazos y alguien me susurro en los oídos “En el espacio nadie te escuchará gritar” reían de nuevo y decían “Quédate a jugar con nosotros, será divertido” y las risas eran cada vez peor. Siento un que me sacuden fuerte y se me acelera el corazón a la vez que escucho una voz lejana gritando mi nombre “¡CHER, CHER, CHER!” la voz se iba haciendo más fuerte y mi corazón se aceleraba cada vez más y en el momento en que vi los ojos rojos y la sonrisa retorcida mirando mi asustado rostro… desperté.
—¿Qué pasó?, ¿Por qué estoy mojada?, ¿Qué broma me hicieron? Explícame Keitle.
—Estabas gritando como loca después que terminamos de contar la leyenda de “La niña fea del columpio”, y estas mojadas porque tiramos agua sobre ti a ver si despertabas.
Entonces me sentí aliviada y dije:
—Solo fue que me soñé con Mark en calzoncillos, fue horrible.
—¡HEY! Yo soy la cosa más sexy que hay en este lugar, y además… Entonces, vi a alguien sonriendole desde detrás de las hojas del arbol. La misma sonrisa que me acompañó en mi pesadilla…

HALLOWEEN DE TERROR

Entonces, ¿es Hallooween? Uh, al parecer sí. Así que hoy les publicaré dos historias de terror escritas por cercanos amigos míos... TAN TAN TAN TAN

Dando click a la imagen les conducirá a respectivas historias de miediviris:

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"La lectura es lo mismo para la mente, que el ejercicio para el cuerpo"