lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Qué estoy leyendo?

Bueno, como seguramente ya se dieron cuenta yo soy una persona que disfruta mucho de el placer de leer, y gracias a Dios estoy en un politécnico donde el mundo de los libros es algo común, y no es raro ver a un estudiante leyendo un libro, o ver a dos compartiendo sus ideas sobre otro.

Me he dado cuenta de que a muchos de mis nuevos amigos les encanta leer, y cada uno se ha instalado en su pedacito de mundo. He visto en los pasillos de mi politécnico desde "Divergente" de Veronica Roth, hasta Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez. Y sea por moda, o por el simple hecho de leer, es genial poder estar a gusto con el lugar donde estudias... y conocer gente que te pueda prestar libros.

¿Porqué me refiero a la lectura como un mundo completo? Por el simple hecho de que hay mas cosas que leer que personas que lean. Hay desde personas que corren por sus vidas, como en "The Maze Runner" (Que de eso se trata la historia) y personas que se quieren matar, como en Una historia casi divertida *Reir*. En el leer y el escribir puedes compartir tu imaginación y abrir tu mente a la de los demás.

El otro día, estaba en mi politécnico con La Odisea en mano, y trataba de encontrar un lugar tranquilo donde leer. Estaba muy nublado, por lo que podía ir a las gradas de la cancha sin achicharrarme; fui, y me encontré con que mi mejor amiga me estaba llamando desde abajo, yo le dije que subiera... y así de uno en uno me fui rodeando de personas, y para cuando me di cuenta, ya estaba hablando con un amigo de mitología griega.
¿Qué estoy leyendo? Nunca en mi vida había leído tantos libros al mismo tiempo, y es que al estar en época de exámenes y el querer saber que pasa con distintos libros, me hace comenzar un libro, dejarlo por la mitad, comenzar otro, continuar el anterior, dejar por la mitad el otro, terminar uno y comenzar de nuevo *Risa triste*.
Los libros que estoy leyendo son:
*Walking Disaster
*La Odisea
*Los heroes del olimpo - El heroe perdido
*El diario de Anna Frank
*El retrato de Dorian Gray
*Prohibido enamorarse de Adam Walker

Ahora... ¿cuáles libros quiero leer? Uffff, ni preguntes, son mas libros que la Biblia.

¿Y qué libro/s andas leyendo tú? ¿Te gusta leer? ¿Cuál es el ultimo libro que leíste? ¿Qué libros quieres leer?
¡Y así me despido! ¡Besos en la mejisha!

martes, 19 de noviembre de 2013

Autores y su significado más allá de las letras.

¿Perdida yo? Pffftt, naaah. Yo solo desaparecí por... ¿unos pocos días?

Bueno, empezando el tema, me he dado cuenta la necesidad que tengo del simple hecho de saber quién es, o más que saber, conocer por lo menos superficialmente al escritor del libro que vaya a leer, haya leído o esté leyendo. Es como las ganas de enlazar un rostro con una idea.
¿Por qué? No sé, es una muy mala costumbre de parte mía... y tuya si también lo acostumbras a hacer, porque no le debemos dar rostro a una historia; eso limita la imaginación y las ganas del lector de sentirlo en la realidad.
Querer saber de que mente provienen aquellas historias, diálogos y personajes, y aunque muchas veces no encajan realmente con lo exterior del autor; podemos garantizar entonces, que las ideas de éste son mas profundas o superficiales de lo que parece.

¿Cómo haces que una película de terror te deje de dar miedo? pensando que fue escrito por alguien, producido por alguien, dirigido por alguien e interpretado por alguien; y que después de grabar una escena mil veces, fueron a comer donuts y un café ¿Cómo hacer que una película de terror no te deje dormir por semanas? "Una historia de la vida real".

Nosotros no deberíamos saber quien escribe, quien crea, quien imaginó primero tales cosas, porque eso se apodera de la magia de la obra, eso le da un rostro y una identidad a nuestra historia (ya es nuestra, porque nos pertenece desde que la imaginamos como queramos) pero le quita eso que está más allá de las letras, le quita el misterio que tanto alimenta al ser humano.
Hay que reconocer que muchas veces queremos darle el crédito que se merece a ese artista que nos conmovió y nos movió, nos alzó al cielo, y nos dejó caer, haciéndonos saber que todo fue un sueño; y realmente, es apropiado hacerlo, no, es lo mejor hacerlo, ya que las cosas de tu admiración hay que darles el valor que se merecen.
También hay que tener en cuenta que muchas veces el mismo autor escribe distintas maravillas, y por tanto, recibe nuestra fascinación. Una cosa es reconocer, otra relacionar. Cuando hables de las historias, nunca agregues al autor a menos que sea inevitable. Cuando hables del autor, incluye sus historias. Pero cuando hables de la persona, hay algo más profundo que su profesión, y esas son sus ideas y su historia personal.

¿Demasiado dramática, profunda o absurda? Pues, ese es el punto. Espero tu comprensión, ya que mi impulso para escribir esto, fueron mis ganas de expresarme.

martes, 1 de octubre de 2013

RDLS: Jennifer Echols - "Going too far"

¿Por qué pongo el nombre de Jennifer Echols primero, cuando siempre pongo el título de libro del que voy a hablar antes? Porque primero voy a hablar sobre la autora.

Solo he leído dos libros de ella, y los dos, aunque son completamente distintos, definen completamente la forma de escribir de la autora. Ella no escribe sobre los adolescentes normales… bueno, sí son normales, pero no es la historia que se está supuesta a ver.

Ella escribe sobre el desarrollo del comienzo de una relación entre personas que es común para ellos ser compatiblemente incompatibles y que para comenzarla tendrán que derrumbar paredes que ellos mismos construyeron. ¿Me hice entender? ¿No? Pues, es como que un pastor alemán y una zanahoria que habla en japonés se enamoren; y tienen que aceptar su distintas especies, orígenes, color, experiencias, células, ¿idiomas? Pero TÚ lo ves lindo, sea como sea, y luchas por ellos, y sufres o te alegras con ellos. La vida es sumamente dura, y Jennifer lo representa específicamente como es. El problema es que yo no busco en un libro que me digan lo que sé sobre la realidad, simplemente busco que me saquen de ella por un momento.

Sinopsis:

¿Qué tan lejos llegarías?

Todo lo que Meg ha deseado siempre es escapar. Estar lejos de la escuela. Lejos de sus padres quiénes parecen estar determinados a mantenerla encarcelada en una vida sin salida. Pero en una alocada noche, que involucra una peligrosa y prohibida vía de ferrocarril, ella va demasiado lejos... y por poco no logra regresar. John tomó la decisión de quedarse. De reforzar las reglas. De servir y proteger. No siente más que desprecio a lo que él ve como una rebelión muy infantil, y quiere enseñar a Meg una lección que no olvidará en mucho tiempo. Pero Meg lo empuja hasta el límite, cuestionando todo lo que él ha aprendido en la Academia de Policía. Y cuando él la empuja también, demandando saber
Por qué ella no quiere ninguna atadura, se encaminarán hacía el límite; y más allá...


Reseña (PD. CONTIENE SPOILERS):

Vamos a ver, por donde inicio.
La historia realmente no es mi estilo, pero de cualquier manera me gustó y realmente en esta reseña en ningún momento soy hostil.

Todo comienza con esta chica, Meg, tiene el pelo azul como signo de rebeldía, aunque ella misma no se acepta con ese color porque ella piensa que las demás personas la ven de una manera diferente por ello… y es cierto.

Esta es una historia en la cual te vas dando cuenta de las cosas poco a poco. No necesariamente tenía forma o coherencia desde el principio, simplemente todo toma sentido mientras vas leyendo. La razón de su rebeldía, la razón de su cabello azul, la razón de que el policía sea policía, la razón de que salga con un idiota (aunque sabe que es un idiota), la razón de que John After (El policía) siempre acose el puente, TODO.

Meg, una claustrofóbica chica de diesi-tantos años a la que todo el mundo se le comenzó a derrumbar cuando se enteró de que era leucémica (Leer en el libro el porqué). Ella inconscientemente se obsesiona un poco con el misterioso policía John After al conocerlo aunque al principio pensó que tenía esposa e hijos y unos cuarenta años encima, pero el chiquillo solo tiene diecinueve y estuvo en su clase de español, solo que en esos tiempos parecía joven, no tenía toda la masa muscular que tiene ahora y tenía el pelo largo, pero su mirada oscura y sexy sigue siendo la misma.

John After es un chico que me encanta, este personaje es admirable aunque tiene serios problemas que ameritan de un psicólogo. DIBUJA, y es un graduado de la “Academia de Policías”.

Aunque me aburrió un poquito la historia, todavía opino que es fabulosa, solo por John After y la historia de la juventud de Margaret, pero algo es algo. La historia es conmovedora y ENSERIO te haría llorar.

Es una de esas novelas que realmente te puedo recomendar y que probablemente te gusten. Léela y dime que opinas tú también.

Puntuación:

Fragmento de "Will Grayson, Will Grayson" - John Green & David Levithan

 Me quedé pensando en este fragmento del libro "Will Grayson, Will Grayson" y enserio no lo puedo sacar de mi mente.
"Pienso en cuanto depende uno de su mejor amigo. Cuando te levantas de la cama, giras las piernas para sacarlas de la cama, pones tus pies en el piso y te paras. No te deslizas hasta el borde de la cama para asegurarte de que el piso está ahí. El piso siempre está ahí. Hasta que no está."
— William Grayson, de Will Grayson, Will Grayson

Hay cosas que simplemente las tomamos como normales, como nuestras, como lo obvio, como lo natural. Pero, propongamos el ejemplo del libro: "¿Qué pasa si un día te despiertas y el suelo ya no está, y en su lugar encuentras un abismo?" Pasaría que caeríamos, nos hundiríamos, porque inconscientemente, dependemos de ello. También ya que siempre está ahí, no damos gracias por ello aunque las sintamos. Pero algún día sería completamente necesario darse cuenta de eso.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Música en los libros.-

Admito que he leído la trilogía completa de 50 sombras de Grey De E. L. James, Y claro, me encantó, pero algo que me gustó mucho fue la combinación del arte de la escritura con el arte de la música ¿A qué me refiero? ¿Cómo? Simple, al decir que un personaje está escuchando una determinada canción en un momento clave, nosotros buscamos la canción en YOUTUBE y nos ponemos a escucharla mientras ocurre el suceso.

Me encantan todos los autores que utilizan la música para sus libros, porque la música le da un ambiente más personal al libro y hace que tú te identifiques más con el personaje.
¡Las películas la usan! ¿Por qué los libros no? Pues te cuento que en esta trilogía utilizaron la música para definir un estado de ánimo así como para darle vida a la historia más allá de la imaginación propia. Desde algo tan triste y profundo como una composición de Chopin hasta algo tan feliz y ligero como Misfit de Amy Studt.

Otra trilogía que amo es la de Canciones para paula De Blue Jeans. Utilizó la música como algo básico, es más, exactamente de música se trataba la historia. Porque además de que cuenta una historia de los típicos problemas adolescentes, abordaba lo que los adolescentes más tenemos presente, que es la música (no importa el género).

Un libro que me chocó mucho y es uno de mis libros favoritos es “The boy who sneaks in my bedroom window” de Kirsty Moseley, y aunque no tuvo la música como un factor importante, la autora en un momento utilizó una canción para marcar uno de los acontecimientos más importantes de la historia, y esa canción fue “She’s like a star” de Taio Cruz.


Yo amo escuchar música mientras leo, me hace entrar en un ambiente diferente en cada página. Depende de la canción que escuches la historia cambiará.


¿A ti te gusta escuchar música mientras lees? ¿Te gustaría que los autores de tus libros favoritos le hubieran agregado canciones? ¿Qué te parecen los libros que si las tienen?

Libros interminables.-

Realmente, hay que reconocer que todos los lectores hemos pasado por un libro interminable. ¿Han visto que hay libros que los terminas de leer al día siguiente de comenzarlo? ¿E inclusive algunas veces el mismo día? No importa si el libro tiene diez páginas o si tiene miles, el punto es que no puedes parar de leerlo hasta el final. Bueno, todo lo contrario ocurre con los “Libros interminables”.

Definición en la lengua Angelistifchistisfística de “Libro interminable”: Es este libro que comenzamos pero que inconsciente o conscientemente lo cerramos y nos ponemos a hacer otra cosa (incluso leer otro libro) y no importa cuántas páginas tenga, siempre vamos a durar más de una semana leyéndolo. No necesariamente el libro tiene que ser malo, puede ser muy bueno, pero no da esa seguidilla que nos hace terminarlo o siquiera amarrarnos a él.

Tengo dos libros así, y realmente, en el proceso de lectura de estos he terminado más libros que cuando no los estoy leyendo.

Estos libros al parecer tienen algo en ellos que hacen que tú los cierres, y te ponen a leer la misma página diez veces antes de lograr continuar, además de que cada vez que te acuerdas, lo abres y ni te acuerdas por donde ibas.

¿Te has topado con un libro interminable? ¿Cuál? ¿Lo terminaste? ¿Te gustó?

jueves, 26 de septiembre de 2013

Mi primera vez en la biblioteca - Parte 3/ Ultima parte.-

Buenos días, tardes o noches queridos lectores. Esta vez me dedicaré a escribirles la tercera y ultima parte de “Mi primera vez en la biblioteca” y realmente espero que la disfruten, porque yo sí disfruté de escribirlo. Para leer la segunda parte den clic AQUÍ, y si quieren leer la primera parte dar clic AQUÍ.

Empecemos:

Cuando me senté en el área de estudio a "no estudiar" en un mueble súper cómodo, un chico y una chica se sentaron a mi lado, al parecer eran novios, me di cuenta porque todo el tiempo estaban dándose manitas, diciéndose cosas y hablando mientras leían y me distraían, *SUPER GENIAL*. Y, en un momento el chico miró hacia donde mí y me preguntó: "Lo siento, ¿te molestamos?" y yo con mi sonrisa falsa muy poco disimulada le dije bastante irónicamente: "No, claro que no" y me dio una sonrisa divertida, definitivamente entendiendo el mensaje. Pero por las pocas palabras que dije la bestia de la tos se desató y me tuve que parar, doblar un poco la esquina de la página por la que iba y dejarlo en mi asiento para que a nadie se le ocurra sentarse en mi lugar. Casi corrí disimuladamente a el baño y cuando llegué revisé si estaba vacío para poder toser; y, efectivamente no había nadie. Tosí libremente y cuando me sentí mejor, me arregle el pelo, la ropa y salí con aire tranquilo con pasos lentos y toda las paz y el alivio que me invadió... hasta que vi que el chico "Estoy-en-una-biblioteca-con-mi-novia-leyendo-y-demostramos-a-todo-el-mundo-que-nos-queremos" estaba ojeando mi libro. No sé ustedes chicos, pero por más estúpido que sea, soy de esas personas que si están leyendo un libro y alguien se lo quita, lo toma para ojearlo o siquiera lo toca... es posible que le lance una patada voladora ultra-mortal. Pero en este caso me controlé y solo respiré profundo, me crucé de brazos y lo miré con mi rostro de "Suéltalo ahora o..." y al parecer entendió, porque lo soltó inmediatamente, susurro un lo siento y yo usé mi mejor sonrisa de "Así está mejor" me senté con la más delicada forma de autoridad que se me pudo ocurrir y comencé a leer otra vez con toda tranquilidad.

La pareja se fue y llegaron un puñado de chicos y chicas de escuela a sentarse en los sillones contiguo al mío y comenzaron a jugar, hacer ruido y hablar. Un poquito molesta, cerré el libro que estaba leyendo, lo devolví exactamente a donde estaba y me dirigí directamente a una computadora, pero antes de llegar esas ganas de toser volvieron y doblé hacia el baño a toser.

Y así me pasé la siguiente media hora, yendo del baño a la mitad del pasillo y viceversa hasta que me volví valiente y me garantice que a nadie más que a mí le va a molestar mi tos.

Fui a la computadora y entré a mi correo. Después de esperar una eternidad, mi correo se abrió e inmediatamente lo cerré. Lo siento, pero no soy una masoquista perdedora de tiempo, si no entró rápido, no se podrá. Salí en busca de un libro y encontré uno en inglés  (El cual no entendí) y lo volví a poner en su lugar.
Me senté en una silla tratando de no verme rara en una biblioteca sin leer nada y me puse a cantar mentalmente mientras veía a la gente leer y estudiar. Había un chico estudiando que me miró y mi naturalidad interior me hizo guiñarle un ojo. Y en ese momento pasó la cosa más tierna del mundo, ¡se sonrojó! Eso fue tan dulce que casi me hizo soltar un audible “AWWWW” pero me aguanté y solo sonreí.
Me paré y seguí buscando… hasta que encontré Verónica decide morir.
Les cuento:
Hace un par de años le dije a mi papá que me encantaba leer pero que él nunca me compraba libros. Tuvimos una pequeña discusión acerca de eso (Una niñita pequeña [pero alta, siempre he sido alta] con cara molesta por que no le compran libros y más molesta aún por ver a su padre tratar de esconder la risa) y el decidió que me iba a conseguir algún libro que leer.
Mi hermana tenía una vieja, lenta y pesada laptop que a veces usábamos para jugar. Y mi papá una noche llevó una memoria flash.
-         Toma, ahí hay algunos libros que puedes leer – Dijo… creo, y me la entregó y yo la tomé.  
-         ¿Qué libros? 
-         No sé, me los dieron unos compañeros de trabajo – Eso era lo que trataba de decir, pero no recuerdo como lo dijo.
-         ¿Hay alguno bueno? 
-         Ni idea.
SEP, fue asombroso.
Cuando se fue entré la memoria en la computadora y comencé a  revisar el contenido. La mayoría de los libros eran de Paulo Coelho  y solo veía los nombres; hasta que llegue a Verónica decide morir… ¡Oh por Dios!
Tuve un enamoramiento instantáneo por ese libro, leí la primera página y me  quede completamente “Quiero más”.
Cuando lo terminé me encanto el final porque es un final que no te lo esperas y al mismo tiempo sabes que va a pasar.
Y pues, ese fue el libro que más me traumó la infancia y me hizo amar los libros… “¿Dónde está papá?” no cuenta.
Entonces al final, lo tomé y lo comencé a leer totalmente embelesada… otra vez.
Cuando ya estaba volviéndome un poco loca, mi mamá llegó y ya me tenía que ir. Habían pasado horas y yo no me había dado cuenta.
Mi mamá me dijo que me había llamado muchas veces y yo recordé que había dejado el celular dentro de la mochila, yo no quería dejar a Verónica en el psiquiátrico, pero ya tenía que volver a mi casa.
Tomé mi mochila, y salí feliz pero sin querer irme de la BIJRD (Biblioteca infantil y juvenil de la República Dominicana).


FIN

lunes, 9 de septiembre de 2013

Caminos...

Caminos, caminos desconocidos
que esconden familiaridad 
en sus rasgos
acompañados de un tipo de hipnosis
que me incitan a seguir caminando,
a pesar de no tener certeza
de hacia donde voy o que es lo que busco,
sin conocimiento 
de sus atajos y trampas.

Caminos, caminos sin salidas visibles
que me dejan en medio de la nada,
desconozco por completo si la salida
se encuentra cerca o lejos ,
si será de manera abrupta o si más bien
ya estoy cruzando su umbral.

La única afirmación que me atrevo a balbucear 
es que en mi equipaje no llevo el miedo,
Ésta vez lo he dejado en casa,
donde no me pueda detener,
donde no me haga pensar más en el destino
que en el recorrido.

Ésta vez no me importa cómo será la salida,
reconozco la dicha que tengo en transitar
Caminos, caminos desconocidos.
 
 
 
 Autora: Cinthya Mason 
"La lectura es lo mismo para la mente, que el ejercicio para el cuerpo"