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domingo, 23 de julio de 2017

Cuento: Barrio Tiniebla

Este es el cuento con el cual estoy participando en el Concurso de Cuentos Mapfre titulado Barrio Tiniebla, aquí les colocaré una pequeña introducción al cuento, y, si por casualidad de la vida se han quedado enganchados ¿qué esperan para terminar de leerlo en la página del concurso? Pero eso sí, no olviden ni por un segundo el votar por mi cuento si les ha gustado.


Todos los días a las seis de la tarde se iba la luz en barrio Tiniebla. Nadie gozaba con el lujo de tener un inversor, las humildes casas se iluminaban con velas, y las más sofisticadas con velones y pequeñas lámparas de aceite, por eso, a pesar de que el sector en realidad se llamaba Hermanas Mirabal, popularmente se le conocía como barrio Tiniebla, porque aunque se encendiesen un millón de velas, desde las siete y media se debía caminar tentando. A la hora a la que llegaba la luz ya tocaba comer el almuerzo y todos tenían que comprar los alimentos diariamente, porque nada lograba conservarse en la nevera.

Doña Josefina era la vendedora de velas, fósforos, velones y lámparas de aceite más reconocida en todo el barrio, y es que ella no sólo hacía las velas, sino que les agregaba distintas esencias hasta a las más baratas, para poder inundar el sector de agradables aromas en esos momentos de oscuridad. Esos olores placenteros identificaban cada hogar del barrio Tiniebla, la casa de Florencia tenía olor a lavanda, el hogar de los Pèrrier -una familia de carpinteros franceses que habían llegado al barrio hace más de 50 años- emanaba un delicioso olor a canela, la casita de los Gutiérrez olía a menta recién cortada, la viuda Carmela siempre compraba las de olor a chocolate e incluso la iglesia de la comunidad irradiaba paz con su aroma a vainilla, hasta un ciego podría guiarse por esas calles.

Una noche, a la puerta de Josefina dan dos golpes débiles, como los de un niño hambriento o una mujer desolada, al abrir la puerta, casi por instinto mas que por haberla escuchado, Josefina se encuentra con una vecina, con cara de noticias de desgracia que aún no llegan a su destinatario.

― Don Hilario ta’ malo, han llamao al teléfono público dende el ho’pital, dicen que la vaina e grave [...]
—Nikole Leonardo (aka: yo)

Si deseas continuar el cuento solo debes dar un click bien emocionante ¡Aquí!. Y es todo un gusto para mí pasar por aquí y compartirles esto, viajeros de este mundo de historias.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Esos versos - Ángela Nikole

Y en su colorido cuaderno,
con su profundo olor a tinta,
escribía ella esos versos
que nunca pronunciaba. 


Con fecha y hora,
para que no se le olvidara,
y así algún día decirlos
a aquel quien ella amaba.

-Angela Nikole. 

sábado, 16 de agosto de 2014

¡¡18,000 VISITAS SEÑORES!!

¡CREO QUE ESTOY HIPERVENTILANDO!
*Inhala*
*Exhala*
*Inhala*
*Exhala*
Oh, ok, estoy respirando... creo.
Dios mío lectores, no voy a mentirles y decirles que no soy una fanática de las estadisticas, porque en realidad soy una freaky que lo primero que hace todos los días es ver las estadísticas del blog. Peeeero, yo las veo, no las miro.
Yo vi los numeros inconscientemente. Como, cuando están haciendo la oración en el politécnico y yo estoy en la última fila, sé que la están haciendo pero no escucho absolutamente nada.
Entonces, cuando me pongo en la primera fila, es decir, miro, realmente MIRO las estadisticas, me escucho gritar a mi misma y dar vueltas en el piso como loca (suerte estaba limpio) entonces comienzo a respirar pesado y darle a la mesa con la cabeza y grito más y pongo a Taylor Swifft para celebrar y comienzo a cantar y luego me digo a mi misma: "mi misma, tienes que hacer una entrada de esto". Y aquí estoy, respirando pesado aun, con las canciones de Taylor Swifft sonando de fondo.


Siento la imperiosa necesidad de agradecerles, estoy practicamente llorando, jej, estas cosas me emocionan un poco, mucho, demasiado. Es que, si no fuera por, bueno, el spam constante que reciben mis amigos, familia y conocidos, seguro tendría menos vistas, pero para mí significa demasiado las personas que me dicen que he hecho algo bien, que les gusta lo que leen, que se rieron un montón.
Mi mamá está harta de que vaya donde ella gritando y riendo como loca por los comentarios que ustedes dejan, por los tuits, los mensajes en facebook de mis amigos. Esas cosas me hacen feliz y lo grito a los cuatro vientos. Entonces ver que he avanzado en algo en lo que hace más de un año creí que iba a fracasar es algo grande para mí. Este blog significa mucho para mí y me sorprende lo lejos que ha llegado.
Posiblemente estoy hablando mucho, pero es que cuando las lágrimas comienzan a caer, ya no soy yo la que está escribiendo, sino mis sentimientos *gaaaaaaay*. Y mis sentimientos son de profundo agradecimiento a todas esas personas que sin querer o queriendo se han encontrado con el blog, a esas personas que han dejado un comentario, a esas personas que no aguantaron a mi spam en facebook *risita culpable* y en serio, en serio es... esto es grande para mí.
El año pasado, me había inscrito a un concurso el cual fue la razón de que yo creara el blog, gané el segundo lugar y aun estoy llorando de la emoción cuando lo recuerdo. Saber que este blog era merecedor de un premio, que a alguien le gustó y que alguien me lee, esas cosas son grandes. Realmente, me encantaría que todos pudieran sentir la emoción que siento. Es, como, cuando una madre ve a su hijo recibir una medalla meritoria o cuando lo ve graduarse, esa alegría de que tus esfuerzos dieron frutos. Aunque, tal vez mi blog no me pide dinero ni me dice que le compre un auto. Pero se siente igual.

Soy una llorona, aceptenlo. Y, gracias. Mil y una veces gracias.

Creo que Taylor Swifft no fue una buena desición.

Gracias, Pesos.

viernes, 15 de agosto de 2014

Nunca me robaste el corazón...

Ella dormía placidamente entre mis brazos acurrucandose contra mí como si yo pudiera defenderla del mundo, la noche se hacía más oscura conforme repicaba la aguja del relog, pero dicen que "cuando la noche está más oscura es porque va a amanecer". No quería que amaneciera. No quería que escapara de entre mi agarre y corriera a un trabajo donde no la querían tanto como la quiero yo.
Deslicé las sábanas por su cuerpo con cuidado de no despertarla y toqué uno de sus pezones, no con lujuria, sino con ternura, me gustaba sentir cómo su piel suave se ponía dura con mi tacto, y me gustaba sentir que esa mujer que estaba entre mis brazos era mía. Sí, con propiedad, porque ella es mi dulce y yo soy su niño, y armaré un berrinche si alguien trata de alejarla de mí.
Levanté el brazo y le acaricié la cabeza porque me encantaba escuchar sus suspiros inconscientes, sus balbuceos soñadores y su cadera apegandose a mi cuerpo, como si yo pudiera defenderla del mundo.
Le besé el cuello, porque me encantaba sentir el calor de su piel contra mis labios y el olor del sudor en su cuerpo.
Habían tantas cosas que amaba de ella, y lo gracioso es que sería considerado masoquista por siquiera soportar la mayoría de ellas.
Pero, de eso se trata el amor ¿no?
Querer de esa persona lo que otros tal vez nunca lleguen a descubrir. Conocer cada simple detalle, como que no le gusta peinarse, que no se pinta las uñas porque el esmalte se le quita a los tres días, se queda callada cuando quiere gritar (es una imagen terrorífica) y grita cuando debería quedarse callada (eso es lo más adorable que puede haber en el mundo); que le aterra quedarse sola un domingo en la noche y que prefiere el huevo revuelto con cebolla aunque le apeste la boca después; que aunque diga que tengo el cabello muy largo, jamás me permitirá cortármelo, que le gusta la cerveza aunque diga siempre que la odia, que se duerme en el primer lugar donde le toquen las doce y que cuando está feliz le encanta morder a las personas. Conocerla más de lo que ella se conoce y aun así quererla.
Conocerla más de lo que ella se conoce y que ella me conozca a mí.
De eso se trata el amor ¿no?
Por eso me duele decirle que yo no la perderé nunca, pero ella me perderá a mí.
El amor y la muerte, en ninguna de las historias se han llevado bien, y esta no es la excepción. No desearé que encuentre a alguien que la quiera como yo porque soy egoísta y posesivo y ella lo sabe.
Las desgracias de la vida llegan cuando se conoce la muerte, y sus angustias inician cuando se le ve venir.
No quiero que nadie toque este cuerpo ¿Entiendes? Será mío hasta la muerte.
Y aunque esta me avise que está al llegar, no me importa, disfrutaré de su olor, sus berrinches, sus comidas, sus pucheros, sus sonrisas, sus cuentos, sus miradas, sus exigencias y sus suspiros hasta el último segundo de mi vida.
Aunque sé que ella ve mi mirada melancólica y mis lágrimas en la almohada, no le puedo decir, porque la conozco y sé que a ella le dolerá más que a mí. Sé que no me lo permitirá, sé que primero me mata antes que dejar que lo haga.
Pero de eso se trata el amor ¿no?
Desear la felicidad de esa persona por sobre la tuya, dirán que eso es obsesión, o falta de amor propio, pero es así. Vale más la pena verla feliz, porque con eso es suficiente para hacerme feliz a mí.
Por lo menos disfrutaré un poco antes de que, como dice ella, “todo el drama se desate”. Verla respirar normalmente antes de que la angustia la arrope.
Acerco mi mano a su pecho y siento su corazón latir. Débil.
Hice todo lo que estaba en mis manos para que no lo supiera antes que yo. Para que nadie la hiriera, para verla feliz el tiempo que durara mi vida, para no verla llorar ni una sola vez hasta que mis días se acabaran.
Un día le dije mientras compartíamos un helado de esos que a ella tanto le gustan y que yo dejé que un gato se lo comiera mientras no me veía, que si era necesario dar mi corazón por ella, lo haría. Y no soy un hombre que habla en vano. Porque por más egoísta que sea, no les puedo negar al mundo el placer de verla sonreír.
Ella seguía durmiendo plácidamente entre mis brazos como si yo pudiera defenderla del mundo.
»Pequeña, tú nunca me robaste el corazón.
Yo te lo entregué.«

***


¿Asqueado? ¿Demasiado cursi? ¿Esas son lágrimas las que veo? ¡Qué querías! lo escribí en medio del insomnio, ya saben, en ese momento en el que no puedes escribir y por eso tu cerebro decide darte las mejores ideas, así que... psa psa.
Espero tu opinión y gracias por leer, Pesos.

miércoles, 13 de agosto de 2014

#Booktag II: Libros comestibles.

¡CHICOS! Ya el video está en la nube, aksdafdsgfdaklñ. Así que ya está al aire.

Oh, les pido por favor que no noten mi desgreñe, ni la mala calidad del video, ni lo deforme que está, ni la mala calidad de la edición, consideren que es porque es mi primera vez y perdonenme.


Espero, realmente espero que ustedes queridos lectores, si tienen un blog, hagan el Book tag y me dejen en los comentarios el link, realmente lo deseo.

Y a los blogs que reté, los cuales son:
- Entre el olor de un libro viejo
- Hoja por hoja
- Refugio Literario
- Las crónicas de un lector
- Library Of Dreams
Espero que dejen su booktag en los comentarios también. Las preguntas, más concretamente, están en la descripción del video.

En serio, en serio perdón. Realmente no es mi favorito, pero ¡Por lo menos no terminé tirando la computadora por la ventana! (Lo cual realmente quería hacer)
Además, hay que considerar que no tenía ni idea de como se usa el Adobe Premier.
Pero fue divertido hacer esto, así que espero algún día hacer otro ñ.ñ
(Mi reto personal de no usar el énfasis en todo, oficialmente, se fue al carajo)
Y sí, sí... sé que soy más coquetosa y genial entre letras, así que espero que me sigan leyendo en vez de soportar el martirio de verme.
¡Besos!

Reto personal.

Se habrán dado cuentas lectores que yo uso demasiado el énfasis. Por eso, he decidido que lo voy a utilizar lo menos posible desde ahora en adelante. A ver cuales serán los resultados de mi nueva manera de escribir.

lunes, 11 de agosto de 2014

Liebster Awards #2

Estas, hermosos lectores, son las preguntas que Jésica planteó en su blog Leer me da vida para los Liebster Awards... ¡Ya no me aguanto! ¡A responder!

Si pudieras pedir un deseo, cualquier cosa... ¿Que pedirías?

Helado, mucho helado.
Okno .-.
¡Pediría más deseos! Obvio, ¿O eso no es lo que la mayoría de las personas normales pedirían?
Además, tengo muuuchos deseos que pedir.
 
¿Como te sumergiste en el mundo de la lectura?


Buena pregunta...

¿Los cinco momentos mas felices de tu vida?

Muy buena pregunta...

¿Escribes? Si es así, pon algo abajo.

Bueno... ya que insistes:
Mi poema al agua fria
Mi poema "De duarte"
Corta historia: Un sueño
Corta historia: Te quiero 
Y hay otra que publicaré aquí más lueguito. Más otra que publicaré cuando la termine. Y un libro que quiero terminar, y otro libro... hay mucho que hacer.

¿Cual es tu definición del "amor" ?

El amor es eso que siento cada vez que veo a mi papá con el ceño fruncido en su computador, o cuando está haciendo chistes malos porque no hay luz, o cuando está hablando de sus cosas favoritas tan apasionadamente como lo hace. El amor es eso que siento cuando veo a mi mamá cocinando, o cuando la veo tirada en su cama tratando de descansar, o cuando ella me llama a comer. El amor un sentimiento tan fuerte como el odio o la soledad, pero abunda más en el mundo que los dos anteriores. Porque, le das toda la confianza del mundo a una persona sin pensarlo, pero si te das cuenta no te arrepientes de ese hecho.

¿Libro favorito?

Creo que "¿Dónde está papá?". Pero hay demasiados libros que me han fascinado.

¿Alguna canción que en serio te haya llegado al alma?

Esto será loco, pero:

¿Que es para ti la lectura?


¿Cuales son tus planes para el futuro?

Tener doce gatos y mudarme a un apartamento... donde jamás me peinaré.
Okno .-. (volvió mi sentido pesado del humor >o<)
Mis planes para el futuro son, mudarme a un apartamento donde pueda dedicarle todo el tiempo a mis estudios de psicólogía y a escribir mis ridículas novelas románticas. Para esos tiempos ya habré inventado una manera de inyectarse los libros en vez de leerlos, pero, aunque yo sea la creadora del invento del conocimiento, seré más de la escuela antigua y seguiré leyendo. Iré a Los Angeles y participaré en una serie juvenil como la profesora sexy, pero luego de un tiempo me tomarán en cuenta para una película de verdad y esa será la más taquillera de todos los tiempos. Me retiraré del mundo del cine con una nueva asistente y un agente que siempre reciben diariamente propuestas para nuevas películas. Ya que tuve mucho exito en el cine, todo el mundo me conocerá y mis tontos libros románticos y de ficción se comenzarán a vender. Un día mi agente vendrá super alterado a mi oficina donde yo estaré trabajando en mi primera auto-biografía y me contará que Adam Shankman quiere lanzar mi primera novela "Sueños de una calentona en parís" al mundo cinematográfico y que quiere que yo -YO- sea la protagonista. Yo le preguntaré que cómo él lo sabe y él me lanzará un periodico sobre mi laptop con la noticia en el mismo momento en que mi asistenta dejaba entrar al mismísimo Adam Shankman.
Dos años después, la película estará lanzada y se estará grabando mi libro "Sistematic" como película triller-comedia con Tim Burton como director (pero aunque me hayan insistido para que sea la protagonista, le permití la oportunidad a otra persona). Los libros inyectables se dejarán de vender y las personas volverán a leer los libros por mis críticas en mi blog sobre mi propio invento además de la enfermedad falsa que dije que podría producir. Luego regalaré todo mi dinero a los pobres, publicaré mi auto-biografía por fin y me mudaré a un apartamentucho con doce gatos... donde jamás me peinaré.

¿Cual es la frase que te gustaría que pusieran en tu lápida el día de tu muerte? 

"No sabía que había después de la vida, por eso se aventuró a descubrirlo."

¿Cual fué el momento mas vergonzoso en toda tu vida?

He tenido muchos momentos vergonzosos en toda mi vida, pero con la más sincera honestidad (¿Redundancia? ¿dónde?) no me acuerdo de ninguno. Menos la vez que me caí cuando iba a leer la biblia por primera vez en la iglesia y luego de eso pensé por un mes que era un demonio.

miércoles, 6 de agosto de 2014

¿Por qué es tan dificil creer...?

Ehm, esta es una pequeña entrada furiosa :D
Me pregunto, ¿POR QUÉ EN EL MUNDO ES TAN DIFICIL CREER QUE LOS JÓVENES LEEN?
Posiblemente sea una nueva moda o algún tipo de... novedad sobrenatural ¡pero aceptenlo y punto!
No estoy tan molesta, no estoy furiosa en lo absoluto; solo estoy indignada de que sea tan increible. Practicamente a todos mis amigos -y creanme, tengo muchos amigos- les encanta leer. Les fascina. Pero sin embargo aún veo personas que siguen diciendo que casi nadie lee.
En serio, si siguen diciendo eso se va a hacer real.
Antes, reunida con mi tía ella me había dicho que es muy raro que la juventud lea, y no discutí, porque eso es lo que la mayoría de las personas adultas piensan y mayoría gana. Pero a mi no se me ha hecho tan dificil encontrar personas que les encanta leer ¡Están por todos lados! ¡Es como una invasión desarmada de lectores locos!
A ver, antes siquiera conocía a alguno, pero parece que los lectores se están volviendo más sinvergüenzas o la lectura se esta volviendo una buena moda, pero no encuentro un solo amigo mío (Además de ti, Juan Alberto) que no tenga un libro o autor favorito.
Muchos, y no es jugando, aun MUCHOS adultos siquiera se imaginan a un grupo de chicos hablando de algo más que no sean chismes y amorios. Y enserio, somos más que eso. Hay más que eso en el mundo, y más en nuestra edad.
Seguro no se están juntando con las personas correctas. Porque, definitivamente yo sí.
Posiblemente tengamos gustos distintos, pero una persona con un poco de conocimiento sobre la lectura se daría cuenta de la inmensa realidad de que los libros abarcan de una esquina del mundo hasta la otra. En unas simples quince páginas hay más sentimientos que en la vida de un remilgado. Honestamente hay desde Harry Potter, hasta libros sobre fórmulas atómicas, por tanto, hay para todo el mundo.
Hay tantas palabras en el mundo que en dos sinónimos se encuentras dintintas descripciones y en un cambio de una letra pueden haber distintos sentimientos. Por tanto es demasiado doloroso experimentar la idea de que no le quepa en la cabeza a alguien los distintos tipos de mundos que hay en los libros. ¡Y repito! NO ESTOY JUGANDO. Hablo desde un mundo lleno de flores y colores, a un sádico asesinato serial por un enfermo mental. Desde los libros más estúpidos y superficiales hasta los libros de historia, está desde la Biblia hasta la explicación cientifica de la creación de la tierra ¡Por Dios!
Entonces, si hay tanta variedad... por qué, diganme, ¿por qué es tan dificil creer que querramos leer algo que se adapte a nosotros?
Uh, pensé que sería más corto. Pero ya me siento desahogada. Queridos, esa es mi inentendible opinión sobre este caso deprimente de la falta de imaginación de algunos adultos. Parece que me estoy juntando con los jóvenes correctos, pero los adultos equivocados.

sábado, 19 de julio de 2014

Estoy escribiendo un.. uh, ¿libro?

Bueno, no se los había contado pero me gustaría entrar a practicar natación, pero para eso necesito el apoyo de mis padres, tanto económico como emocional, así que les informé a mis padres y mi mamá estuvo automáticamente de acuerdo; pero mi papá... uhm, no.
Así que luego de una semana de intentar convencerlo acerca de permitirme prácticar la natación mi padre decidió manipularme un poco, me colocó un reto frente a mis narices como un método de "llegar a un acuerdo". Mi padre ha creado ahora su propia editorial donde él por el momento es el único escritor que la abastece, y a él realmente le gustan los libros y escribir, así que, ayer en el momento de ruego el aplicó un reto que el creía que yo no iba a tomar:
- Paaa,
- ¿Qué?
- Tu sabes... quiero entrar en natación mañana.
- No, nosotros no vamos a invertir en algo así... (bla bla bla, la natación es algo superfluo y vano que no te ayudará en nada, bla bla bla)
- Pero, paa, la natación es un deporte que pondrá en forma mi cuerpo... (bla bla bla, a mi me encanta la natación y necesito usar mi energía en algún deporte y no me gustan los deportes, bla bla bla)
Hasta que en un momento luego de como media hora de porfiar (como diría mi padre) a él se le ocurre una idea y la expresa con la emoción de "sé que no lo harás":
- Está bien, podrás practicar natación si completas un libro de por lo menos cien páginas en menos de 7 días.
Y antes de irme, simplemente le dije un seco "ok".
Ahora, queridos lectores. Estoy oficialmente escribiendo un "libro", si es que se le puede llamar así.
No quería continuar con ningunas de las historias que tengo en pausa porque esas historias son como mis niñas, y les quiero dar un final digno, no un final bajo presión. Así que luego de rondar por mi mente unos 15 minutos, se me ocurrió una idea un poco tonta, pero algo buena sobre gatos (no amo los gatos).
No tengo el título, porque siempre se me han dado muy mal los títulos, pero lo que sí tengo es la sinopsis:

Cat es una cuidadora de gatos que muy probablemente se quede soltera para toda su vida y los gatos que cuida terminen siendo suyos. Con una inocencia digna de una niña del siglo XVII, una curiosidad intensa y paciencia muy limitada desea salir ella misma del caparazón que se ha auto-impuesto. Su pasado le ha dado a demostrar que saber mucho es peligroso y de distintas maneras le ha hecho pensar que “la curiosidad mató al gato”.
Pero…
¿Qué tan libre puede llegar a ser? ¿Qué tanto puede llegar a descubrir sobre el mundo? ¿Cuánto se ha perdido en sus 25 años de “tranquilidad”? ¿El miedo a la aventura la detendrá o la hará volar más alto?

Un artículo dejado en su furgoneta por una amistosa mujer le ha puesto a pensar demasiado diciendole que la vida se puede acabar en cualquier momento, pero es mejor saltar al vacío que esperar a que te coman los cocodrilos, o eso decía el artículo.
 Si quieren ayudarme con el título, en serio se los agradecería bastante, por ahora llevo 16 horas (12 durmiendo) y tengo unas 5 páginas, ¿creen que lo podré lograr?
Uhm, bueno chicos, hasta la próxima, besos.

domingo, 25 de mayo de 2014

Te quiero

Aviso: Esta historia puede contener vocabulario y escenas no aptas para menores de 12 años y cardiacos pudorosos. 
Aviso 2: Lo narrado en esta historia fue extirpado de la imaginación de la autora. Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.
Aviso 3: No contiene ningún tipo de discriminación, solo reacciones de personas enojadas.
Aviso 4: Relájate, estoy siendo dramática ¡Esto es una comedia!
 Título: Te quiero.
Autora: Ángela Leonardo (¡sho!).
 

He intentado varias veces estar en una relación, y sonará engreído, pero siempre termino rompiendo corazones, y ya no más, aventura o nada. No, mejor aventuras no.

De pequeña, e incluso ahora, veo historias de amor en todas partes. Películas, juegos, libros, cuentos, tarjetas, anuncios, canciones, ¡en todos lados!

Y ¿Qué se puede hacer? Si las pintan tan lindo que cualquiera quisiera tener una historia de amor.

No voy a mentir, no soy fea, incluso soy muy atractiva y con un cuerpaaaazo, además a veces soy divertida, y eso me hace la candidata perfecta para la historia de amor de cualquier chico.

Entonces los engranajes comienzan a funcionar en mi cabeza y comienzo a imaginarme las estrellitas en el cielo cuando lo beso o los nudos en el estómago cuando me sostenga la mano, pero... ¿qué sucede? ¡Esas cosas nunca pasan! Y termino la relación cuando ellos todavía están en la etapa de "nos casaremos y tendremos hermosos hijos". Y eso duele. Para ellos y para mí.

Así que jamás, jamás, nunca, jamás volveré a tener un novio. Solo para no herir a nadie más.

Y no me voy a mentir, no estoy hecha como material para relaciones.

Salí del instituto con la sexy voz de Drake en mi cabeza preguntándome porqué terminé con él tan repentinamente y con mi pobre respuesta de “es que ya no puedo más” ¿Quién diablos dice eso? Pues yo.

Tres semanas después.

A ver cómo uso mi soltería para algo productivo. Nunca, desde que cumplí los trece, había tenido tanto tiempo sin un pseudo-novio o un pseudo-enamoramiento.

Llamé a Ingrid a su celular mientras me mecía en el columpio.

―Muchos buenos días, tardes y noches ―dijo Ingrid con su alegre voz cantarina.

―¿Terminaste con Warr…?

―No, y no lo pienso hacer.

―Pero ¡necesito una compañera en soltería para poder hacer algo divertido!―lloriqueé.

―Pues, consigue una amiga soltera y no me intentes hacer terminar con mi novio.

―Ustedes siquiera han hablado en dos semanas.

―Cállate.

―¡Oh! Te di en el talón de Aquiles, ¿eh?

―Me agradabas más cuando eras novia de John.

―Drake.

―¿Se llamaba Drake?

―Terminé con John hace dos meses y medio, Drake le siguió, terminé con él hace tres semanas. No te burles de ello, sé que lo sabes.

―Ya entiendo tu decisión de quedarte soltera ―dice burlona.

―Sí, ahora… ―me quedé sin palabras, estaba en el parque, columpiándome arriba y abajo mientras hablaba con Ingrid cuando vi algo completamente traumático. Osea, en todo el sentido de lo que podría ser traumático. Diablos, desearía morirme aquí y ahora.

―Ingrid, te llamo luego. ―Tranqué el teléfono y me tiré del columpio, puse la cámara del celular y enfoqué mi objetivo, más cerca, más, perfecto. Tiré una y otra foto de Warren, el novio de Ingrid sentado en un árbol besando a… Drake.

Oh Dios mío, se me revolvió el estómago completamente.

¡Mi ex-novio me estaba engañando con el novio de mi mejor amiga!

Es decir, no.

¡El novio de mi mejor amiga la estaba engañando con mi ex!

Inhala, exhala, esto no es nada, esto es…

¡Oh por Dios se están tocando! ¡Esto es un parque malditos pervertidos! ¡Saca la mano de ahí!

Fui corriendo a mi casa a tres cuadras de ahí, entré, tomé las llaves del auto y sin pensarlo dos veces, subí.

Conduje hasta la casa de Ingrid, salí del auto con el corazón hecho un correcaminos y abrí la puerta como si fuera mi casa, subí las escaleras y ya en el umbral de la puerta de su cuarto me incliné y puse mis manos en mis rodillas recobrando el aire.

―Eh, pensé que me ibas a llamar, no que te ibas a aparecer en mi puerta ―dijo Ingrid entre sorprendida y feliz.

―Ingrid…

―¡Respira antes de hablar! ―dijo bromeando.

―¿Qué tanto amas a Warren? ―pregunté entre jadeos.

―Mucho, pero el maldito estúpido amor de mi vida no contesta el teléfono, ¿sabes siquiera cuantas veces lo he intentado llamar? Y además…

―Calma Ingrid, ―parecía estar en su propio mundo cuando comenzó a hablar.

―Oh, lo siento. Pero, ¿qué te trajo hasta aquí? No soportas no verme ¿eh? ―dijo más relajada y me guiñó el ojo.

―No, toma, pon fotos y mira. ― dije entregándole el celular. Es mejor hacerlo rápido, como retirar una bandita.

―¿Qué coñ…? ¿Ese es…? ¿Esos son…? ¿Cóm…? ¿Cuand…? P- pero… ―Tiró el celular como si le quemara en las manos y comenzó a hiperventilar. Mi celular cayó al piso de madera rompiéndosele la pantalla, pero eso fue lo que menos me importó. La abracé y comencé a hacer sonidos en su oreja “Shh, Shh, Shhhhh” mientras ella lloraba.

Dos meses después.

―Traidor maricón a las tres en punto ―dije con el vocabulario más mordaz que pude utilizar. Ingrid miró a su derecha en la banca del instituto y apretó su cono de helado tan fuerte que se rompió en sus manos. Se dirigía para acá, y traía un ramo de flores con él―. Respira antes de hablar ―traté de utilizar la broma, pero salió amarga de entre mis labios.

Warren se acercó y se puso en cuclillas delante de Ingrid.

―Ingrid…

―No.

―Por favor, solo una cena familiar, mi mamá te ama.

―¿Y tú?

―¿Yo qué?

―¿Me amas?

―Bueno, s- sí… ―dudó, y vi en los ojos de Ingrid su mirada incredula.

―Mentiroso.

―¡Por favor amor! ¡Me estás ignorando desde hace un mes y ¿ahora vienes con eso?!

―¡Te estoy ignorando desde hace dos meses y hace un mes fue que te diste cuenta!

―¡Eres mi novia! ¡No puedes estar así toda la vida! ¡Perdóname!

―No, no lo soy, y prefiero estar soltera que seguir siendo tu tapadera.

―Mierda amiga, ¡así! ―Sonreí como idiota, levanté los cinco e Ingrid los chocó. Warren se sonrojó, sería difícil distinguirlo por su tez morena, pero estaba más rojo que la luz del semáforo, y todas las personas del alrededor se estaban tragando la escena completita. Warren tensó su mandíbula tanto que pensé que se le podría explotar una vena por ahí, pero simplemente extendió las manos con las rosas –decisión cliché de flores- y se las entregó a Ingrid.

―Quédatelas, las compré para ti. Y… ―tomó a Ingrid por el brazo y la levantó del asiento, entonces le susurró en el oído, pero aun así escuché con claridad― ¿Cómo te enteraste que era homosexual?

―Tus escenitas públicas no son invisibles. Las personas los pueden ver en el parque aunque no lo creas.
Warren tragó en seco, la soltó, dio media vuelta y se fue completamente rojo. Hijo de puta.

―Entonces soy oficialmente soltera ahora ―dijo Ingrid aturdida.

―Como Dios manda.

Un mes después.

―¡Ingrid! ¡Traidora! ¡Vuelve a por mí!

―¡Desde que recargue el arma voy por ti!

―¡Si me dejas aquí hasta que me convierta en zombie perdemos las dos!
―¡Pero que no tengo balas mujer! ¿Por qué coño te dejaste morder?
Puse en pausa el juego y la miré.
―¡EH EH! Nooo, ¡ya estaba casi ahí!
―Te faltaba atravesar dos casas y algún zombie te iba a matar como sea. Oye, amiga, te quiero.
―Espero que sea en el buen sentido, porque te recuerdo que no somos Warren y Drake ―me dijo en forma de broma.
―No, en serio, te quiero, y no necesito a nadie más en el mundo que a ti.
―… y a tu papá, y tu mamá, y tus hermanos, y tu abuela, y Frodito, y…
―Ya, ya, entendí. Pero a lo que me refiero es que eres una buena amiga y me gusta estar soltera contigo y no lo hagas más difícil de decir.

―Oh, lo que la soltería te hace admitir ―dijo en broma.

―¡Solo admite que me quieres también y seguimos jugando!

―Yo también te quiero. ―Y con esas palabras dichas por Ingrid con una sonrisa burlona seguimos gritando en la habitación de mi hermano mientras jugábamos Call of Duty en modo zombie.
Fin.

sábado, 3 de mayo de 2014

Poema al agua fría:


Con lagrimas de sudor te anhelaba.
Con transpiración en todos lados
y con el cabello sudado.

El calor hacia que solo tuviera animo de acostarme
pero mi cama estaba mojada,
caliente y con sudor,
Y eso hacia que te anhelara con dolor.

No había luz, no había abanico.
Ese día tuve dos veces contigo,
y se sentía tan rico.

Quería entrar al baño,
y encontrarme contigo, pero mi hermano estaba adentro,
y no te daba un respiro.

Echando fresco con un folder,
y bebiéndome un juguito.
Ya no lo soportaba más,
esa calor parecía un delito.

En un momento llegó la luz,
y prendí el abanico,
pero solo echó aire caliente,
y te deseé sin alivio.

Mi hermano salió del baño y yo casi lloré.
Corrí hacia donde ti,
y salté desnuda a la ducha.
Tocándome toda la piel
y quitándome las dudas.

Quitándome el malhumor,
el sudor y el calor.
Canté, bailé,
por lo tanto que te esperé.
Y ahora que te tengo,
nunca te dejaré.

Fin.

sábado, 22 de marzo de 2014

“De Duarte”

¡Se abre el telón!

Un pueblo a merced
De despiadados tiranos
Forjó su libertad
Con sangre en las manos.

Por jóvenes osados,
Cuan buenos hermanos,
Con trabucazo al cielo
El inicio de la guerra quedó marcado.

En tiempos de fuego, armas y sangre
La esperanza y valentía
Fueron más notables.

Por la iniciativa de un hombre audaz
Y la osadía de un pueblo tenaz
Se desenlazó una batalla
Para nuestra tierra poder liberar.

Un ser especial,
Un joven afable,
En tono de orgullo:
¡Juan Pablo Duarte!
Hombre de honor
Y humilde ciudadano,
Entregó todo por
La libertad de sus hermanos.

¡Ser libre o morir!
¡Ser libre o morir!
Romper los grilletes
De sumiso servil.

Con el color carmesí
De la sangre quisqueyana
Se mancharon las calles
De nuestra amada República Dominicana.
Y dieron al traste
Con la dominación haitiana.

¡Se cierra el telón!

- Ángela Leonardo

jueves, 26 de septiembre de 2013

Mi primera vez en la biblioteca - Parte 3/ Ultima parte.-

Buenos días, tardes o noches queridos lectores. Esta vez me dedicaré a escribirles la tercera y ultima parte de “Mi primera vez en la biblioteca” y realmente espero que la disfruten, porque yo sí disfruté de escribirlo. Para leer la segunda parte den clic AQUÍ, y si quieren leer la primera parte dar clic AQUÍ.

Empecemos:

Cuando me senté en el área de estudio a "no estudiar" en un mueble súper cómodo, un chico y una chica se sentaron a mi lado, al parecer eran novios, me di cuenta porque todo el tiempo estaban dándose manitas, diciéndose cosas y hablando mientras leían y me distraían, *SUPER GENIAL*. Y, en un momento el chico miró hacia donde mí y me preguntó: "Lo siento, ¿te molestamos?" y yo con mi sonrisa falsa muy poco disimulada le dije bastante irónicamente: "No, claro que no" y me dio una sonrisa divertida, definitivamente entendiendo el mensaje. Pero por las pocas palabras que dije la bestia de la tos se desató y me tuve que parar, doblar un poco la esquina de la página por la que iba y dejarlo en mi asiento para que a nadie se le ocurra sentarse en mi lugar. Casi corrí disimuladamente a el baño y cuando llegué revisé si estaba vacío para poder toser; y, efectivamente no había nadie. Tosí libremente y cuando me sentí mejor, me arregle el pelo, la ropa y salí con aire tranquilo con pasos lentos y toda las paz y el alivio que me invadió... hasta que vi que el chico "Estoy-en-una-biblioteca-con-mi-novia-leyendo-y-demostramos-a-todo-el-mundo-que-nos-queremos" estaba ojeando mi libro. No sé ustedes chicos, pero por más estúpido que sea, soy de esas personas que si están leyendo un libro y alguien se lo quita, lo toma para ojearlo o siquiera lo toca... es posible que le lance una patada voladora ultra-mortal. Pero en este caso me controlé y solo respiré profundo, me crucé de brazos y lo miré con mi rostro de "Suéltalo ahora o..." y al parecer entendió, porque lo soltó inmediatamente, susurro un lo siento y yo usé mi mejor sonrisa de "Así está mejor" me senté con la más delicada forma de autoridad que se me pudo ocurrir y comencé a leer otra vez con toda tranquilidad.

La pareja se fue y llegaron un puñado de chicos y chicas de escuela a sentarse en los sillones contiguo al mío y comenzaron a jugar, hacer ruido y hablar. Un poquito molesta, cerré el libro que estaba leyendo, lo devolví exactamente a donde estaba y me dirigí directamente a una computadora, pero antes de llegar esas ganas de toser volvieron y doblé hacia el baño a toser.

Y así me pasé la siguiente media hora, yendo del baño a la mitad del pasillo y viceversa hasta que me volví valiente y me garantice que a nadie más que a mí le va a molestar mi tos.

Fui a la computadora y entré a mi correo. Después de esperar una eternidad, mi correo se abrió e inmediatamente lo cerré. Lo siento, pero no soy una masoquista perdedora de tiempo, si no entró rápido, no se podrá. Salí en busca de un libro y encontré uno en inglés  (El cual no entendí) y lo volví a poner en su lugar.
Me senté en una silla tratando de no verme rara en una biblioteca sin leer nada y me puse a cantar mentalmente mientras veía a la gente leer y estudiar. Había un chico estudiando que me miró y mi naturalidad interior me hizo guiñarle un ojo. Y en ese momento pasó la cosa más tierna del mundo, ¡se sonrojó! Eso fue tan dulce que casi me hizo soltar un audible “AWWWW” pero me aguanté y solo sonreí.
Me paré y seguí buscando… hasta que encontré Verónica decide morir.
Les cuento:
Hace un par de años le dije a mi papá que me encantaba leer pero que él nunca me compraba libros. Tuvimos una pequeña discusión acerca de eso (Una niñita pequeña [pero alta, siempre he sido alta] con cara molesta por que no le compran libros y más molesta aún por ver a su padre tratar de esconder la risa) y el decidió que me iba a conseguir algún libro que leer.
Mi hermana tenía una vieja, lenta y pesada laptop que a veces usábamos para jugar. Y mi papá una noche llevó una memoria flash.
-         Toma, ahí hay algunos libros que puedes leer – Dijo… creo, y me la entregó y yo la tomé.  
-         ¿Qué libros? 
-         No sé, me los dieron unos compañeros de trabajo – Eso era lo que trataba de decir, pero no recuerdo como lo dijo.
-         ¿Hay alguno bueno? 
-         Ni idea.
SEP, fue asombroso.
Cuando se fue entré la memoria en la computadora y comencé a  revisar el contenido. La mayoría de los libros eran de Paulo Coelho  y solo veía los nombres; hasta que llegue a Verónica decide morir… ¡Oh por Dios!
Tuve un enamoramiento instantáneo por ese libro, leí la primera página y me  quede completamente “Quiero más”.
Cuando lo terminé me encanto el final porque es un final que no te lo esperas y al mismo tiempo sabes que va a pasar.
Y pues, ese fue el libro que más me traumó la infancia y me hizo amar los libros… “¿Dónde está papá?” no cuenta.
Entonces al final, lo tomé y lo comencé a leer totalmente embelesada… otra vez.
Cuando ya estaba volviéndome un poco loca, mi mamá llegó y ya me tenía que ir. Habían pasado horas y yo no me había dado cuenta.
Mi mamá me dijo que me había llamado muchas veces y yo recordé que había dejado el celular dentro de la mochila, yo no quería dejar a Verónica en el psiquiátrico, pero ya tenía que volver a mi casa.
Tomé mi mochila, y salí feliz pero sin querer irme de la BIJRD (Biblioteca infantil y juvenil de la República Dominicana).


FIN

sábado, 7 de septiembre de 2013

Mi primera vez en la biblioteca - Parte 2.-

Buenos días, tardes o noches queridos lectores.
Esta vez me toca entregarles la segunda parte de mi historia de todo lo ocurrido en la biblioteca la primera vez que fui.
Si todavía no han visto la primera parte, den click AQUÍ y se abrirá en una ventana nueva.

                                                                 
Empezaré:
Como todavía no les he informado, ese día tenía el efecto post-gripe, que venía siendo una tos monstruosa, por lo cual me daba cosita toser en una biblioteca para no interrumpir a nadie con mi tormentosa tos.

Ese día después de entregar la mochila a la chica detrás del mostrador, por más desorientada que me encontraba en ese momento, me decidí a ver a mi alrededor... y así lo hice. Cuando ya estaba sola, me di cuenta de que habían algunos estantes vacíos y real, real, realmente me preguntaba por qué, pero lo dejé pasar y continué caminando a un espacio donde habían muchos libros y ese fue mi momento de "WOW, POR FIN". Me senté en uno de los asientos que estaban delante de un estante de libros y al frente de una mesita de café, era extremadamente bajito y se me hizo insufrible sentarme... pero lo logre, y mire al alrededor para ver a cual área de la biblioteca me dirijo para seleccionar un libro, después de que decidí, me paré y fui a una de las esquinas que estaban situadas entre dos estantes y comencé a ver títulos, ver portadas, hojear los libros y me decidí por uno infantil totalmente tonto y corto, me pareció una decisión inteligente por que no iba a durar mucho allá, por lo tanto no podía encariñarme demasiado del libro que vaya a leer si sé que no lograré leerlo completo. Me senté otra vez muy concentrada en la portada del libro que escogí; me dio pereza comenzar a leerlo porque sabía que no me iba a gustar, y quería un libro corto que me guste. Estaba muy mortificada hasta que comencé a leerlo y me di cuenta de que no era tan malo como yo pensaba... era peor.


Después de obligarme a aunque sea leer las primeras diez páginas antes de desechar el libro me comenzó a dar unas ganas de toser horribles, y no quería hacerlo porque mi tos no era una linda tos de gatito ese día, era como un auto viejo intentando arrancar... o un camión monstruo. Revisé mi alrededor y vi que solo estábamos aproximadamente cinco personas... ¡leyendo tranquilamente en una biblioteca! (No podía ser peor). Intente toser disimuladamente y que simplemente piensen que prendieron la planta eléctrica. Pero no funcionó y todo el mundo volteó a mirarme, y yo me quede completamente "Oh mierda". Después de un momento de mirarme todos volvieron a sus cosas y yo me paré a buscar otro libro y a ir al baño a toser libremente. Terminé tomando uno de los libros más grandes pero que se veía mejor (Las portadas engañan). Se trataba sobre un chico pre-adolescente pervertido con cáncer y que pensaba que tenía súper-poderes y vivía con unos audífonos todo el tiempo, llegué más lejos de lo que pensé que llegaría y después me paré y me fui a sentar en un lugar más cómodo mientras tosía disimuladamente en el camino sin liberar completamente la bestia que tenía dentro.

Continuará...

martes, 13 de agosto de 2013

Titulo: "Un sueño" de Ángela Leonardo.-

  

— Nattaleah, aquí estás.
    Recostada sobre la manta que situé en medio del rosal que está cerca de la cascada, abro los ojos un poco para ver una silueta masculina... muy pero muy masculina, WOW QUE MASCULINA.
    — ¿Pherdinand?
    — No, Nattaleah, no soy tu hermano, soy el hombre del cual te enamoraste hace años.
    Abro los ojos completamente y esa figura oscura termina de iluminarse. Demonios sí, realmente podría creer que me enamoré de este hombre. Guapo, sexy, lindo, guapo, hermoso, guapo. Con unas facciones de ángel. El único problema es que nunca he visto a este hombre antes, NUNCA ¿Quién rayos es?
    Este hombre, quién todavía no me ha dicho su nombre, se puso en cuclillas a mi lado y me miro con unos ojos que sólo reflejaban dolor. Pero ni el rostro afligido ni el ceño fruncido le quita la belleza a este chico. Creo que estoy babeando y sonriendo como idiota.
    Espera.
    ¿Dijo que YO me enamoré? ¿YO?
    Con el ceño fruncido y la cara molesta me toca ahora a mi hablar
    — ¿Yo me enamoré? ¿Y tú qué? — Pregunté con incredulidad.
    Él se comenzó a reír a carcajadas el sin vergüenza éste ¿Y su dolor donde está ahora? Ahora sí tengo un rostro confundido y incrédulo.
    — Demonios, amo esta mujer. — Dijo con una sonrisa de oreja a oreja
    — Ahora está mejor. — ¿Estoy sonriendo? Sí, eso creo, y como una idiota. Pero todavía tengo algunas preguntas corriendo por mi mente y ahora lanzaré las dos primeras. — Y... emm.. ¿Cuál es tu nombre y, enserio, de donde me conoces?
    Su rostro dolido volvió, oh rayos, no, no, no, no. No sufras ¿Que hice? ¡No estés triste! Por favor.
    — Nattaleah,  ¿no me recuerdas? —Preguntó con una sexy profunda y dolida voz que podría hacer llorar a cualquiera.
    — No, oh, sí sí, claro. ¿No fuiste tú el que me desconcentró de una profunda lectura hace unos minutos? — Dije, tratando de hacer una mala broma para que su rostro no se vea tan triste. No soy tan importante ¿O sí?
    — ¿Profunda lectura? —Dijo con una sonrisa socarrona, oh sí, su dolor disminuyo. — ¿Así es como se le dice ahora a tomar una siesta al aire libre?. — Se burló.
    — Eh, bueno, seeh. — Dije rápidamente y con una sonrisa reclamando mis labios, tratando de quedarme en el área de las bromas. Realmente me gustaría saber de dónde me conoce... Y no entristecerlo en el intento.     Y volvió el dolor, ahora en una nueva edición de sonrisa triste ¿Qué le pasa a este tipo? De repente estaba sobre mí, sostuvo mi mentón, me miró con esos ojos naranja verdosos y me dio un delicado beso en los labios, que sólo lo noté por tres razones: porque tenía abierto los ojos de par en par por la sorpresa; porque fue inesperadamente dulce, perfecto y familiar y por que con ese simple beso me llevó a las nubes y me permitió tocar las estrellas. No entiendo todavía por qué me besó pero me dejó completamente queriendo más y reprendiéndome mentalmente por eso. Es decir... me encanta, pero no lo conozco. Estoy confundida, y juro que se me nota.     — Te extrañe Nattaleah, pensé que lograría superarlo con el tiempo, pero con el tiempo sólo me di cuenta que estar contigo es la única solución a mi dolor. — Dijo. Y agrego con el ceño fruncido que no le arruino su inmaculado y hermosos rostro y esos ojos que sólo desprendían tristeza y de alguna manera ¿Amor? — Ya veo que no me recuerdas, — Me miró por un momento y continuó con un tono cansado y triste. — Sí, creo que no. — Pero con una voz solemne agrego. — Pero si es necesario darte a detalle cada uno de los segundos pasados contigo, lo hare Nattaleah, porque todavía te amo, aun te amo y siempre lo haré.
    En resumen, un chico hermoso y tierno que afirma conocerme y que sabe mi nombre pero que yo no lo he visto nunca y que afirma también que me ama y que sostuvimos una relación o un tipo de amor de verano que yo no recuerdo ha vuelto para conquistarme otra vez y con la creencia que después que lo haga, ¿podremos ser felices para siempre? No lo creo. Pero realmente quisiera que sea verdad... o aunque sea creerlo.
    — Mi nombre es...

***

    — Despiértate por amor a Dios ¡Despierta Nati!
    Abro los ojos despacio para notar a Candace sobre mí agitando la cama ¿Qué? ¿Todo fue un sueño? ¿Y SU NOMBRE? y abro los ojos con alarma al ver la mano de Candy descender a mi rostro y abofetearme. Demonios, nadie abofetea tan duro sólo para despertar a alguien, y esta chiquilla si puede golpear, me imagino que al ser gemelas golpeo igual. Ah, que dulce, los balbuceos mentales que me doy al despertar.
    — ¿Qué pasa? — Murmuro soñolienta, y me pregunto cómo después de ese golpe todavía no he espabilado.
    — Creo que estabas disfrutando de un sueño. —Dijo con alarma fingida, y juro que vi su labio inferior temblar con diversión.
    — ¿QUÉ? — Grito con horror. Sip, ya espabile. — Demonios Candace, eres cruel, muy, muy cruel. — Digo enfatizando y alargando la última palabra.
    Es decir ¡Mi hermana gemela me despierta del sueño de mi vida!... Juro que a esta mujer le rebosa la maldad. He estado soñando con este chico por años e incluso negándome a tener novio si no es él y nunca llega a darme su nombre, y ahora que casi me lo dice esta niña infernal me despierta. Lo que nunca entiendo es porque en el sueño nunca lo reconozco pero él sí a mí.
    — Sip, lo estabas disfrutando. — Dijo con una sonrisa maliciosa. Se sentó a mi lado contra la pared, cruzo sus piernas por debajo de ella y cruzando sus brazos al mismo tiempo y exclamo con felicidad. — Ahora cuéntamelo.
    — NO. — Grite con incredulidad, ¿se atreve a pedirme que le cuente un sueño que ella misma rompió? Sería divertido, para ver su cara de "¿Qué? ¿Yo te desperté?" cuando termine, pero sé que eso sólo haría que me ella me obligue a crear el final para ella. Y eso incluye el nombre de mi alma gemela de en sueños... y no lo haré.
   — Dame una razón por la que no. — Dijo, y me miro desafiante y con una de sus muy depiladas cejas alzadas
    — Porque me despertaste. — Dije secamente
    — Um, sí, eso es justo... vuelve a dormir y termínalo y después me lo cuentas.
    Una sonrisa intento reclamar mis labios pero no lo permití manteniendo mi rostro molesto. Mi hermana siempre quería encontrar la manera de resolver todo de la manera mas fácil y la que le convenía... que normalmente es ilógica o insensata.
    — Candy, vete a dormir a tu cuarto y permíteme dormir en el mío. — Dije con dulzura fingida y estoy segura de que notó las ganas de abofetearla que tenía en mi tono.
    — Ah sí,  son las... — Vaciló, pero mirando su reloj de muñeca me doy cuenta que está completamente vestida y dijo. — 09:13, y mamá dice que bajes a desayunar, presentable, —Enfatizó esa última palabra antes de continuar. — Mamá quiere que conozcas a alguien. — Dudó, pero después me murmuro al oído con palpable excitación. — Es un chico y es condenadamente sexy. — Se mordió el labio, pero después con aire de culpabilidad me agarró las manos y murmuro rápidamente. — No le digas a nadie, especialmente a mamá, que te dije la última parte, es una sorpresa y ella no sabe que lo vi a hurtadillas. — Y rápidamente se fue de mi habitación dejándome sola, confundida y aturdida.
    Es normal que mamá me presente chicos, por su miedo a que sea lesbiana y sólo lo oculte muy bien, es decir, soy femenina, muy femenina, sólo que no tengo citas, no hablo con chicos ni hablo de ellos con nadie (a excepción de Candy), ni tengo ni he tenido novio, porque no quiero. Pero lo que no es normal es que la quisquillosa de Candace Murrier'd los considere siquiera lindos, y por los gustos tan parecidos que tenemos en chicos... esto me parece extraño. Y la única regla que tenemos entre nosotras es no mentirnos cuando hay un hombre de por medio.
  Ágilmente corro al baño y azoto la puerta, por mi apuro de verme presentable. Me quito el pijama de ositos de goma que mi hermana considera "Muy infantil para una chica de 18-casi-19-años", abro la ducha y entro sin pensarlo, lo cual genera un grito muy fuerte, femenino e inesperado de mi parte por no esperar que el agua aunque sea estuviera a una temperatura que no me genere hipotermia. Rápidamente intento cerrar el grifo con dedos temblorosos pero el agua se calienta y paro y de mis labios sale un suspiro de alivio. Gracias a Dios por el agua caliente. Me ducho en un santiamén y de repente ya estoy peinada, cepillada, bañada y vestida para cuando Candy entra al cuarto.
    — Date prisa que mamá ya comenzó con las historias de la infancia y casi va a buscar el álbum de fotos, y no quiero que este huya... porque a excepción de los demás, este es endemoniadamente hermoso, muy inteligente y súper gracioso. — Dijo Candy con tono casi suplicante y alarmado.
    — ¿Cómo lo sabes? — Pregunté entrecerrando los ojos.
    — Porque los he estado espiando con la cámara de seguridad desde que llegó. — Explicó como si le estuviera hablando a un niño pequeño y estúpido.
    — Candy, no puede ser tan bueno.
    — Oh sí, sí lo es. — Exclamo Candace con regocijo. —Y por favor, deséchalo para yo poder tomarlo. Juro que con este no me importaría que haya sido desechado por ti.
    ¿Quién eres y a donde te llevaste a mi Candy?
    — Ya bajo, pero por favor no entres hasta que no lo conozca completamente y estemos hablando y riendo. — La reprendo. Tiene la manía de confundir a los chicos con que ella es yo y yo soy ella.
    — Ah, no me digas que no te parece divertido. — Me dice con una sonrisa incrédula.
    — Sí, sí lo hace, —Le digo con una sonrisa maliciosa, pero después agrego seria. — pero con este no.
    Salgo y cierro la puerta detrás de mí para silenciar los ruegos de Candace y me dirijo abajo un poco nerviosa por el chico traído por mamá por primera vez.
    "Ok, relájate Nattaleah, este es sólo uno más y Candace sólo está exagerando" pienso para mí misma. "Oh, a quien engaño, Candy nunca exagera sobre chicos".
    Llego abajo y me dirijo a la cocina de donde se escuchan los murmullos de voces y las risas.
    Llego a la cocina y dando un paso atrás bruscamente choco con la pared. Con los ojos bien abiertos y la cara de sorpresa incrédula me quedo automáticamente congelada, no sólo porque el chico es endemoniadamente hermoso y ardiente, ni porque me está mirando de la misma manera estúpida de la que yo lo estoy mirando a él, con la sorpresa y la confusión pero también el reconocimiento atravesando su rostro, sino porque es el mismo condenado hombre que ha estado asaltando mis sueños desde los doce, claro que él iba creciendo igual que yo, pero, wow, sí existe.
    Me recupere del shock para ver a mi mamá sonriendo de oreja a oreja.
    — Veo que ya se conocen. — Dijo con una felicidad que ha fracasado muy malamente en ocultar.
    Yo murmuro un "no" mientras el murmura un "sí" que me deja confundida.
    — Bueno, en realidad no. — Admitió con palpable consternación, al parecer, mamá no llego a mostrarle las fotos ni Candace se apareció.
    — Ah, pues los dejo para que lo hagan. — Dijo rápidamente mamá y usó su estrategia de madre de cuatro hijos para desaparecer/aparecer que siempre me deja confundida, pero esta vez no, esta vez la confusión viene de otro lado.
    — ¿Tú... — Inició él pero paró bruscamente cuando yo interrumpí automáticamente.
    — ¿He estado en tus sueños? — Pregunte todavía sorprendida.
    — Sí. — Dijo completamente sorprendido, y éste de repente se convirtió en el momento más importante, feliz e incómodo de mi vida. Demonios, conocí al hombre de mis sueños, literalmente. Espero que sea igualmente de cursi, divertido, inteligente y fiel que en los sueños. Y mi línea de pensamiento se interrumpió cuando él habló.
    — Mi nombre es...



FIN


Ángela Nikole Leonardo
"La lectura es lo mismo para la mente, que el ejercicio para el cuerpo"